Lisbeth Suriel: Casi pierde la vida durante una cesárea
Lisbeth Suriel, una joven de 24 años y madre soltera, relató su difícil experiencia durante y después de dar a luz por cesárea el 5 de septiembre en el Hospital General Doctor Vinicio Calventi en Santo Domingo Oeste. Debido a una preeclampsia leve, sufrió una perforación intestinal y la contención de heces fecales en su cuerpo. Tras recibir el alta médica, experimentó inflamación abdominal y dolor, lo que la llevó a solicitar una sonografía para investigar su condición.
Lisbeth Suriel, una joven madre soltera de 24 años, compartió su impactante historia sobre su experiencia en el Hospital General Doctor Vinicio Calventi en Santo Domingo Oeste, durante y después de dar a luz por cesárea el 5 de septiembre.
Lisbeth reveló el intenso dolor que enfrentó debido a complicaciones derivadas de una preeclampsia leve, que desencadenó en una perforación intestinal y la acumulación de heces fecales en su cuerpo. Tras ser dada de alta, comenzó a experimentar inflamación abdominal y dolor, lo que la llevó a solicitar una sonografía para investigar su condición.
Durante su calvario, Lisbeth no encontraba respuestas claras por parte de los profesionales de la salud. A pesar de sus persistentes síntomas, le aseguraron que todo era normal tras una cesárea y que su malestar se debía a la falta de evacuación. Sin embargo, la joven no se rindió y continuó buscando ayuda.
Finalmente, tras una serie de complicaciones, Lisbeth fue sometida a una cirugía de emergencia donde descubrieron la verdadera causa de su sufrimiento: una perforación intestinal. Tras la intervención, fue trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos donde permaneció por trece días.
Esta impactante historia resalta la importancia de la atención médica adecuada y el papel fundamental de ser proactivos en la búsqueda de respuestas cuando sentimos que algo no está bien en nuestro cuerpo. Lisbeth, a pesar de los obstáculos, persistió en su búsqueda de ayuda y finalmente obtuvo el tratamiento necesario para su recuperación.
Es vital recordar que la salud y el bienestar de cada individuo son prioridades que merecen ser tomadas en serio. La valentía y determinación de Lisbeth nos recuerdan la importancia de ser nuestros propios defensores en situaciones de salud complicadas, y de no dudar en buscar una segunda opinión si es necesario.
