Conflictos internos amenazan estabilidad de partidos políticos dominicanos
En Santo Domingo, la historia política del país ha mostrado que los partidos en el poder suelen enfrentarse a sus propios demonios internos antes que a sus oponentes externos. Las luchas por el control, los intereses particulares y la falta de cohesión han sido determinantes en el declive de organizaciones que alguna vez parecieron invencibles. Estas tensiones están nuevamente en el centro de atención del Partido Revolucionario Moderno (PRM), donde algunos sectores abogan por una convención tradicional, mientras que otros advierten sobre el peligro de una competencia interna feroz en momentos en que el gobierno enfrenta desafíos económicos y sociales importantes.
El debate actual en el PRM se centra en alcanzar consensos y en reducir el mandato de las autoridades elegidas este año, con el objetivo de permitir una reorganización que evite conflictos internos prematuros. Guido Gómez Mazara, dirigente del PRM, ha señalado que los partidos políticos tienden a ensimismarse, desconectándose de las verdaderas problemáticas de la sociedad dominicana.
Un caso emblemático fue el del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que en 2020 sufrió las consecuencias de divisiones internas que se habían gestado años atrás. Las tensiones comenzaron con las primarias de 2008, cuando Danilo Medina perdió frente a Leonel Fernández y denunció irregularidades. Aunque el PLD se mantuvo unido en apariencia, las discrepancias resurgieron y culminaron con la salida de Fernández en 2019 tras perder las primarias.
El Partido Revolucionario Dominicano (PRD) también experimentó un destino similar. Durante el gobierno de Hipólito Mejía, las divisiones internas con Hatuey de Camps debilitaron al partido, impidiendo su continuidad en el poder más allá de 2004. Así mismo, el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) vio su declive político en 1996, cuando Jacinto Peynado no obtuvo el apoyo necesario de Joaquín Balaguer para su candidatura presidencial. En este contexto, el liderazgo del PRM busca evitar repetir la historia de estos partidos asegurando que las decisiones partidarias sean consensuadas y alineadas con las necesidades del pueblo dominicano.
