El Silencio de los Abogados Litigantes
La Corte Suprema de Colombia anunció que no se tomará una decisión sobre la legalización del aborto en el país debido a un empate de 4-4 entre los jueces. El caso involucra a una menor de 13 años que quedó embarazada después de ser abusada sexualmente. La Corte decidió que la menor no puede ser obligada a continuar con el embarazo.
La Corte Suprema de Colombia ha generado un gran revuelo al anunciar que no logra llegar a una decisión unánime sobre la legalización del aborto en el país. En un empate de 4-4 entre los jueces, se ha dejado en el aire un caso sensible que involucra a una menor de 13 años embarazada tras sufrir abuso sexual. La resolución dictaminó que la menor no puede ser obligada a continuar con el embarazo, generando un debate legal y ético en la sociedad colombiana.
El ejercicio de la abogacía, especialmente en el ámbito penal, es como caminar sobre un campo minado. Nos dedicamos a redactar minuciosamente documentos legales, nos preparamos exhaustivamente para los litigios y tratamos de dominar cada detalle del caso. Sin embargo, la realidad a menudo nos golpea con fuerza. Nos enfrentamos a personas desconectadas de la empatía, fiscales que actúan como vengadores, jueces que se erigen como jueces supremos y peritos que se comportan como policías disfrazados de científicos.
Los abogados penalistas se ven obligados a sortear obstáculos constantemente. En las fiscalías, se dificulta la realización de diligencias procesales válidas, se ocultan hallazgos de investigaciones y se manipula a la prensa para desprestigiar a los clientes desde el inicio de las pesquisas. Defender a un cliente en conflicto con la ley implica no solo enfrentarse en los tribunales, sino también proteger su reputación y su entorno familiar de posibles daños colaterales.
Por otro lado, si eres abogado de la víctima, es evidente que la justicia penal no siempre actúa equitativamente, especialmente si el agresor es una figura de poder. El sistema judicial, en ocasiones, parece inclinarse a favor de los privilegiados, dejando desprotegidas a las víctimas más vulnerables.
En este complejo escenario, la colaboración de fiscales imparciales y comprometidos con la justicia es fundamental. La transparencia en los peritajes realizados por entidades como el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) es crucial para garantizar la calidad y objetividad de las investigaciones.
Enfrentarse a jueces con prejuicios o falta de empatía puede suponer un desafío adicional para los abogados. La sensibilidad y la ética profesional se vuelven armas indispensables para sortear situaciones en las que el juicio personal puede influir en la impartición de justicia.
A pesar de los obstáculos y las injusticias presentes en el sistema legal, es fundamental seguir luchando por una justicia equitativa y transparente. La defensa de los derechos de los más vulnerables y la búsqueda de la verdad deben ser pilares fundamentales en la labor de los abogados comprometidos con la justicia y la equidad en la sociedad.
