Mujeres con infarto tienen peor pronóstico al usar betabloqueantes: estudio
Un estudio de ‘REBOOT’ publicado en la revista ‘European Heart Journal’ revela que las mujeres tratadas con betabloqueantes tenían un mayor riesgo de muerte, reinfarto o hospitalización por insuficiencia cardíaca en comparación con las que no recibían este fármaco. Este estudio internacional fue coordinado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología en Madrid. En el estudio participaron 8,505 pacientes de 109 hospitales de España e Italia.
Un estudio reciente realizado por ‘REBOOT’ y publicado en la prestigiosa revista ‘European Heart Journal’ ha revelado un dato impactante: las mujeres tratadas con betabloqueantes presentan un mayor riesgo de muerte, reinfarto o hospitalización por insuficiencia cardíaca en comparación con aquellas que no toman este medicamento.
Este estudio internacional, coordinado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología en Madrid, ha involucrado a 8,505 pacientes de 109 hospitales en España e Italia.
El análisis de ‘REBOOT’ es el más grande hasta la fecha que evalúa el efecto de los betabloqueantes en pacientes que han sobrevivido a un infarto de miocardio sin un deterioro moderado o grave de su función cardíaca. En este ensayo, se asignaron aleatoriamente a los pacientes en dos grupos, uno recibía betabloqueantes y el otro no, mientras continuaban con la atención estándar posterior al infarto. El seguimiento se realizó a lo largo de casi cuatro años.
Los resultados muestran que, en el caso de las mujeres, el tratamiento con betabloqueantes no resultó beneficioso, sino que incrementó significativamente el riesgo de complicaciones cardíacas. Por el contrario, en el caso de los hombres, no se observaron diferencias significativas en cuanto a beneficios o riesgos.
Es importante destacar que el riesgo asociado con el uso de betabloqueantes fue particularmente alto en las mujeres con una función cardíaca normal después del infarto. Aquellas con un ligero deterioro en la función cardíaca no presentaron un riesgo excesivo al recibir este tratamiento.
Además, se observó que las mujeres que sufrieron un infarto tenían un perfil cardiovascular más desfavorable en comparación con los hombres. Eran mayores, tenían más enfermedades concomitantes (como hipertensión, diabetes y dislipidemia) y presentaban con mayor frecuencia infartos sin obstrucción de las arterias coronarias.
Estos hallazgos, derivados de un estudio meticuloso y exhaustivo, aportan información valiosa sobre el uso de betabloqueantes en pacientes que han experimentado un infarto de miocardio, especialmente en el caso de las mujeres. Es fundamental seguir investigando y refinando las estrategias de tratamiento para garantizar la mejor atención y resultados para todos los pacientes.
