Viviendo en los Territorios Nórdicos: Descubriendo la Felicidad en los Países Líderes del Mundo

Viviendo en los Territorios Nórdicos: Descubriendo la Felicidad en los Países Líderes del Mundo

Hace casi 20 años, Paula Carrizo conoció a Jacob, un danés con el que se mudó a Dinamarca, dejando Bolivia. A pesar de su plan inicial de regresar a Sudamérica, ella ahora reside en Aarhus, la segunda ciudad más grande de Dinamarca. Carrizo, con 45 años, un divorcio, una carrera y un máster, se encuentra viviendo en uno de los países más felices del mundo, según el Reporte Mundial de la Felicidad.

Hace casi 20 años, la vida de Paula Carrizo dio un giro inesperado en una granja permaculturista en Bolivia. Fue entonces cuando conoció a Jacob, un danés que se convirtió en el amor de su vida, el padre de su hijo y la razón por la que acabó en Dinamarca, lejos de su Bolivia natal.

A pesar de que su plan inicial era regresar a Sudamérica, el destino la llevó a establecerse en Aarhus, la segunda ciudad más grande de Dinamarca. A sus 45 años, con un divorcio a cuestas, una exitosa carrera y un máster en su haber, Paula se encuentra ahora viviendo en uno de los países más felices del mundo, según el Reporte Mundial de la Felicidad.

Los países nórdicos, entre los que se encuentra Dinamarca, encabezan consistentemente la lista de los lugares más felices del planeta, según el informe anual publicado por la Universidad de Oxford en colaboración con Gallup y la ONU. Esta región se destaca por la baja desigualdad de ingresos, el equilibrio entre la vida laboral y personal, así como por sus políticas públicas que incluyen educación gratuita y atención médica de calidad.

A pesar de los desafíos que enfrentó al adaptarse al sistema escandinavo, como el clima frío, la falta de sol y las exigencias sociales, Paula reconoce la autenticidad de la felicidad en Dinamarca, aunque diferente a la que está acostumbrada en Argentina. La psicóloga Marlene Sagen Bru, de la Universidad de Oslo, destaca que la sensación de seguridad, la confianza en el gobierno y la proximidad a la naturaleza son algunos de los factores que contribuyen a la felicidad en estos países.

Sin embargo, Bru también señala que la presión social en estas sociedades puede resultar un desafío, haciendo referencia a la Ley de Jante, un principio no escrito que promueve la igualdad y la humildad, desalentando el individualismo extremo. Este concepto influye en el código de conducta y las dinámicas sociales de quienes crecen en estos países, fomentando la modestia y la colaboración por encima del individualismo y la competencia.

A pesar de los desafíos sociales que pueden surgir al vivir en un país como Dinamarca, Paula Carrizo ha encontrado en este rincón del mundo un hogar donde la calidad de vida y el bienestar son prioridades, demostrando que la felicidad puede tomar formas diversas en distintas culturas.