Alerta de la Sociedad de Infectología sobre el riesgo de sarampión en la República Dominicana
La Sociedad Dominicana de Infectología (SDI) está preocupada por la pérdida del estatus de región libre de sarampión en las Américas, confirmado por la OPS. Se pide un aumento en los niveles de vacunación entre los niños para prevenir casos y proteger los logros alcanzados por Salud Pública. Se reporta un repunte de casos en Canadá, lo que representa un retroceso histórico en la salud pública y alerta sobre las brechas en inmunización y vigilancia epidemiológica.
La Sociedad Dominicana de Infectología (SDI) ha levantado la voz de alarma tras la noticia de que las Américas han perdido su estatus de región libre de sarampión, según confirmó la OPS. Esta situación ha encendido las alarmas sobre la importancia de aumentar los niveles de vacunación, especialmente entre los niños, para prevenir casos y proteger los logros en materia de Salud Pública.
El repunte de casos en Canadá ha generado preocupación y ha sido descrito como un retroceso histórico en términos de salud pública. Este hecho ha puesto de manifiesto las brechas existentes en inmunización y vigilancia epidemiológica, lo que representa un riesgo para toda la región, incluyendo países como la República Dominicana que, hasta el momento, no han reportado transmisión endémica y mantienen su estatus libre de sarampión con altas tasas de vacunación.
El sarampión, considerado una de las enfermedades más contagiosas, puede ser transmitido por una sola persona a un gran número de individuos no inmunizados. Además de su alta transmisibilidad, esta enfermedad puede causar complicaciones graves como neumonía, encefalitis e incluso la muerte, especialmente en niños pequeños y en personas no vacunadas.
Es fundamental mantener altas coberturas de vacunación, superiores al 95%, especialmente con la segunda dosis de la vacuna triple viral. Una única dosis no es suficiente para prevenir la enfermedad, por lo que es crucial identificar y cerrar las brechas de vacunación en comunidades vulnerables, zonas rurales y poblaciones migrantes.
La SDI también ha recomendado reforzar la vigilancia epidemiológica para detectar y confirmar casos sospechosos de sarampión a tiempo. Es esencial crear planes de respuesta rápida ante brotes, incluyendo vacunación y seguimiento, así como combatir la desinformación a través de campañas de comunicación pública.
La eliminación del sarampión en las Américas ha sido posible gracias a la ciencia, la cooperación y la vacunación. No podemos permitir que la desinformación y la complacencia reviertan décadas de avances en materia de salud pública. Vacunar es proteger, no solo a nuestros niños, sino también el futuro de la salud en la región.
