Alerta del Instituto Duartiano sobre los riesgos para la soberanía si República Dominicana cae ante la Corte IDH.

Alerta del Instituto Duartiano sobre los riesgos para la soberanía si República Dominicana cae ante la Corte IDH.

El Instituto Duartiano advirtió sobre el riesgo para la soberanía nacional si la República Dominicana se somete a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Denunció movimientos estatales para cambios constitucionales sobre nacionalidad y migración. Su presidente, Wilson Gómez Ramírez, alertó sobre el jus soli absoluto que daría nacionalidad a hijos de extranjeros nacidos en el país.

El Instituto Duartiano ha levantado la voz en alerta, destacando el peligro que supondría para la soberanía nacional someterse a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Wilson Gómez Ramírez, presidente del Instituto, ha señalado posibles cambios constitucionales en temas de nacionalidad y migración que podrían estar en marcha, generando preocupación.

Gómez Ramírez ha destacado la posibilidad de que se establezca un jus soli absoluto, que concedería la nacionalidad a los hijos de extranjeros nacidos en el país, sin importar la situación migratoria de sus padres. Esto, según él, tendría implicaciones serias para la integridad del Estado y la capacidad del país para regularizar la situación de personas en condición migratoria irregular.

Por otro lado, el Instituto ha llamado a las autoridades dominicanas a mantener una postura cautelosa frente a la crisis en Haití. Han rechazado la participación directa del país en acciones militares internacionales para combatir pandillas, recordando el principio de no intervención que rige la política exterior dominicana.

Gómez Ramírez ha enfatizado que la responsabilidad de abordar la crisis en Haití recae en la comunidad internacional y organismos como la ONU y la OEA. Ha cuestionado la postura del canciller Roberto Álvarez en ciertos foros, sugiriendo que la posición oficial debe ser firme en la defensa de la soberanía nacional.

En resumen, el Instituto Duartiano ha puesto sobre la mesa temas fundamentales para la soberanía y la estabilidad del país, instando a la prudencia y a mantener una postura clara en asuntos que puedan comprometer la integridad nacional.