Aplicaciones potenciadas por inteligencia artificial para combatir la soledad

Aplicaciones potenciadas por inteligencia artificial para combatir la soledad

En una noche de verano en San Francisco, JT Mason se reunió con cinco desconocidos gracias a una nueva aplicación llamada 222, que utiliza inteligencia artificial para seleccionar cuidadosamente a sus usuarios. Mason, un paramédico de 25 años, elogió la plataforma por conectarlo con personas reales en lugar de una imagen idealizada. Antes del encuentro, completó un detallado cuestionario sobre sus valores, intereses y otros aspectos. Tras la cena, se reunió con otros usuarios en un bar con la esperanza de hacer amistades o encontrar conexiones. La aplicación permite a los usuarios seleccionar con quién les gustaría volver a conectarse y por qué.

Una cálida noche de verano en San Francisco, cinco desconocidos se reunieron gracias a una innovadora aplicación llamada 222, que emplea inteligencia artificial para seleccionar minuciosamente a sus usuarios. JT Mason, un joven paramédico de 25 años, elogió la plataforma por conectarlo con personas reales en lugar de perfiles idealizados.

Antes del encuentro, Mason completó un detallado cuestionario que abarcaba desde sus valores e intereses hasta su tolerancia a ciertas sustancias. Posterior a la cena, se reunió con otros usuarios en un bar, todos con la esperanza de forjar amistades o encontrar conexiones más profundas.

La aplicación les brinda la oportunidad a los usuarios de seleccionar con quién les gustaría volver a conectar y explicar el motivo de su elección. La inteligencia artificial de 222 se vuelve especialmente efectiva al emparejar usuarios después de participar en distintos eventos, desde cenas hasta sesiones de yoga.

El objetivo de Keyan Kazemian y su equipo en 222 es predecir la compatibilidad entre desconocidos utilizando la inteligencia artificial, con la intención de ayudar a las personas a establecer relaciones duraderas, no solo encuentros fugaces como suelen ofrecer las aplicaciones tradicionales de citas.

Tras su experiencia en Match Group, la empresa matriz de Tinder y Hinge, Kazemian llegó a la conclusión de que las aplicaciones de citas convencionales solo se centran en impulsar la siguiente interacción sin profundizar en la conexión humana real.

La soledad se ha convertido en una preocupación creciente para los profesionales de la salud, quienes han descrito una “epidemia de soledad”. Estar socialmente desconectado puede tener efectos devastadores en la salud, equiparable al impacto de fumar o la obesidad.

En un mundo donde las interacciones humanas se vuelven cada vez más superficiales, aplicaciones como 222 buscan revolucionar la forma en que nos conectamos, priorizando relaciones significativas y duraderas sobre encuentros pasajeros. La tecnología e inteligencia artificial, en este caso, no solo pretenden emparejarnos, sino también acercarnos y facilitar la creación de conexiones auténticas en un mundo cada vez más digitalizado.