Condenan a Pastor a 10 años de prisión por abuso sexual de seis menores
El pastor evangélico Johan Manuel Castillo Ortega fue condenado a 10 años de prisión por agredir sexualmente a seis niñas y adolescentes en Los Alcarrizos. El tribunal de Santo Domingo Oeste impuso la sentencia y ordenó que cumpla la condena en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres. Además, se le impuso una multa de RD$100,000 y una indemnización de RD$1 millón para las víctimas. El líder religioso abusaba de las víctimas que asistían a su iglesia, utilizando su posición como fachada. La acusación fue presentada por el Ministerio Público de esa jurisdicción, bajo la fiscal Olivia Sosa.
El pastor evangélico Johan Manuel Castillo Ortega ha sido condenado a 10 años de prisión por agredir sexualmente a seis niñas y adolescentes en Los Alcarrizos. La sentencia fue dictada por el tribunal de Santo Domingo Oeste, que además ordenó que cumpla su condena en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres. Se le impuso una multa de RD$100,000 y una indemnización de RD$1 millón para las víctimas. Este líder religioso abusaba de su posición para cometer estos terribles actos contra quienes asistían a su iglesia.
El veredicto fue emitido por el Cuarto Tribunal Colegiado de Santo Domingo Oeste, presidido por Julio de Los Santos Morla. El tribunal, integrado por Sandra Josefina Cruz Rosario y Clara Yoselin Rivera Franco, determinó que Castillo Ortega cumplirá su pena en el mencionado centro penitenciario. Además, se le impuso una multa de RD$100,000 a favor del Estado y una indemnización de RD$1 millón para las víctimas.
Las autoridades tomaron esta decisión tras valorar la acusación presentada por el Ministerio Público de la jurisdicción correspondiente. Según el expediente a cargo de la fiscal Olivia Sosa, el acusado se valía de su rol como líder religioso para abusar de las víctimas que acudían a su iglesia. Aprovechaba su vulnerabilidad para acosarlas e intimidarlas, llegando incluso a mostrarles material pornográfico.
El caso fue calificado por el Ministerio Público como una violación a varios artículos del Código Penal dominicano, así como a disposiciones de la Ley 136-03, que protege los derechos de niños, niñas y adolescentes. Es fundamental que estos actos sean condenados y que se haga justicia para las víctimas de estos abusos.
