Cuba denuncia ejecuciones extrajudiciales por parte de EEUU en aguas del Caribe y el Pacífico.

Cuba denuncia ejecuciones extrajudiciales por parte de EEUU en aguas del Caribe y el Pacífico.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, ha denunciado ejecuciones extrajudiciales por parte del Ejército de Estados Unidos en aguas del Caribe y el Pacífico. Rodríguez acusó a la Administración de Donald Trump de violar el Derecho Internacional al atacar embarcaciones bajo el pretexto de combatir el narcotráfico. Según el ministro, estas acciones representan una grave violación de los Derechos Humanos y amenazan la paz en América Latina y el Caribe.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, ha alzado su voz en contra de lo que considera ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo por el Ejército de Estados Unidos en las aguas del Caribe y el Pacífico. Según Rodríguez, estas acciones, realizadas bajo el pretexto de combatir el narcotráfico, constituyen una violación flagrante del Derecho Internacional y de los Derechos Humanos.

En un mensaje difundido en redes sociales, el ministro de Exteriores de Cuba denunció el uso indiscriminado e ilegal de la fuerza por parte de Estados Unidos, señalando que estas acciones no abordan las causas profundas del tráfico de drogas y critica al país norteamericano por ser el principal mercado de estupefacientes a nivel mundial.

Rodríguez calificó estas acciones como “terrorismo de Estado” y lamentó que las ejecuciones se lleven a cabo sin un debido proceso ni pruebas de que las embarcaciones destruidas estuvieran transportando drogas. Los ataques han dejado un saldo de más de 60 muertos y han generado una amenaza constante a la paz, seguridad y estabilidad en América Latina y el Caribe.

El ministro cubano ha condenado en términos enérgicos estas operaciones militares, alertando sobre la impunidad con la que, según él, se blanquea dinero proveniente del narcotráfico en Estados Unidos, con la complicidad de varios políticos. Estas acciones, en su opinión, no contribuyen a abordar eficazmente el problema del tráfico de drogas, sino que representan una peligrosa escalada de violencia en la región.