Decisión judicial pendiente en caso de exministros por presunta corrupción
El ambiente está cargado de expectativas mientras se espera la decisión de la magistrada Altagracia Ramírez sobre el futuro judicial de varios exfuncionarios implicados en el caso conocido como Calamar. Destaca entre ellos José Ramón Peralta, exministro Administrativo de la Presidencia, quien ha cuestionado la validez de las pruebas presentadas por el Ministerio Público y ha reiterado su inocencia, subrayando que “la percepción no debe sustituir a la evidencia”.
Junto a Peralta, los exministros de Hacienda, Donald Guerrero, y de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, también enfrentan acusaciones de desfalco al Estado mediante supuestas operaciones ilícitas. Entre los imputados se encuentra además el exsenador de Azua, Rafael Calderón, ampliando la lista de figuras públicas bajo el escrutinio de este proceso judicial.
La jueza Altagracia Ramírez ha anunciado que el 29 de mayo será clave, pues determinará si los implicados serán enviados a un juicio de fondo. Durante las audiencias, Peralta ha manifestado su preocupación respecto a las deficiencias del sistema judicial en cuanto a la protección de la imagen pública de los ciudadanos, un tema que según él requiere atención urgente.
El caso ha mantenido a la opinión pública en vilo, evidenciando el interés por un desenlace que podría sentar precedentes en el tratamiento de la corrupción a nivel estatal. La decisión de la jueza será fundamental para establecer si los argumentos y pruebas del Ministerio Público son suficientes para sostener un juicio completo contra los acusados.
