Desafíos persistentes en el acceso al agua potable

Desafíos persistentes en el acceso al agua potable

Unicef insta a mejorar el suministro de agua potable en República Dominicana. Según el informe, solo el 17% de los hogares recibe agua de manera regular entre 6 y 7 días a la semana. En el marco del Día Mundial del Agua, UNICEF hace un llamado a fortalecer inversiones y políticas públicas para garantizar un acceso equitativo y seguro al agua potable y saneamiento en el país. La ONU creó esta conmemoración en 1993 con el objetivo de concienciar sobre la importancia del agua dulce y su gestión sostenible. Este año, el lema global es “Donde fluye el agua, crece la igualdad”, resaltando la relación directa entre el acceso al agua, saneamiento y la igualdad.

El acceso al agua potable en República Dominicana sigue siendo un desafío, con solo el 17% de los hogares recibiendo suministro de manera regular. En el marco del Día Mundial del Agua, UNICEF hace un llamado urgente a fortalecer las inversiones y políticas públicas para garantizar un acceso equitativo y seguro al agua potable y saneamiento en el país.

Desde 1993, las Naciones Unidas conmemoran el Día Mundial del Agua para concienciar sobre la importancia del agua dulce y su gestión sostenible. Este año, el lema global “Donde fluye el agua, crece la igualdad” destaca la estrecha relación entre el acceso al agua, al saneamiento y la igualdad de género.

Es crucial no solo contar con agua disponible, sino que esta sea segura, accesible y asequible. Debe provenir de fuentes confiables, estar libre de contaminación y ser accesible durante al menos 12 horas al día. En muchos casos, son los niños, niñas y mujeres quienes asumen la responsabilidad de transportar agua, exponiéndose a peligros y vulnerabilidades.

Millones de personas en el mundo dependen de fuentes de agua que podrían estar contaminadas, debido a la falta de saneamiento adecuado. El Unicef destaca la importancia de tratar el agua de forma segura para prevenir la contaminación y proteger la salud de las comunidades.

La salud, la educación y la igualdad de oportunidades para la niñez se ven directamente afectadas por el acceso al agua potable y al saneamiento. Es fundamental trabajar juntos para garantizar un suministro de agua seguro y sostenible para todos, promoviendo así un futuro más saludable y equitativo para las generaciones venideras.