Dominicanos: Frente a una Crisis Global

Dominicanos: Frente a una Crisis Global

La guerra en Oriente Medio continúa, con Irán enfrentando a Israel y a los países del Golfo Pérsico. Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial. A pesar de los daños sufridos, Irán sigue activo y cuenta con el respaldo logístico de Rusia y China. La guerra, que lleva casi cuatro semanas, podría extenderse por meses.

La guerra en Oriente Medio sigue su curso, con Irán en conflicto con Israel y los países del Golfo Pérsico. La situación se agrava con el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial. A pesar de los embates recibidos, Irán se mantiene activo y cuenta con el respaldo logístico de Rusia y China. Este conflicto, que ya lleva casi un mes, podría prolongarse durante meses.

La mayoría de los dominicanos desconoce las repercusiones globales de esta guerra en Oriente Medio. Muchos la perciben como algo pasajero y creen que terminará pronto. Escuchan al presidente Trump afirmar que todo en Irán ha sido destruido y que han ganado la guerra. Sin embargo, la realidad es diferente: a pesar de las pérdidas sufridas, Irán sigue en pie, bien armado y causando estragos con el apoyo logístico de Rusia y China.

La guerra, que entra en su cuarta semana, parece no tener fin a la vista y se proyecta que se prolongará por meses. Irán, con el cierre estratégico del estrecho de Ormuz, continúa contraatacando con fuerza no solo a Israel, que está semidestruida, sino también a los países del Golfo Pérsico. Instalaciones como plantas desalinizadoras, refinerías de petróleo y gas, bases militares, aeropuertos, puertos y petroleros cercanos a sus costas son blanco de los ataques.

La misión de Irán es clara: provocar una escasez de gas y petróleo que conduzca a otra grave recesión económica a nivel mundial, y lamentablemente, está lográndolo. El precio del petróleo Brent supera los 110 dólares por barril, a pesar de que los países del G7 han liberado 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas.

En medio de este conflicto, Hezbolá ataca a Israel, mientras este responde con ataques aéreos continuos en Líbano. Los Hutíes, aliados de Irán, atacan barcos petroleros en el Mar Rojo, y se abre un nuevo frente de guerra entre Afganistán y Pakistán. En un giro sorprendente, Trump rompe su alianza con la OTAN por falta de apoyo en esta guerra y permite a Rusia vender su petróleo con ganancias millonarias para financiar su invasión a Ucrania.

Los efectos catastróficos de esta guerra son claros para el equipo económico del Gobierno. Tanto el Gobernador del Banco Central como el Ministro de Hacienda y Economía han advertido sobre las consecuencias de un barril de petróleo cercano a los 100 dólares (WTI) y su impacto en las finanzas públicas y la inflación. El precio de la gasolina y el gasoil ha aumentado considerablemente en las últimas semanas, a pesar de un subsidio insostenible de casi RD$3,000 millones.

Ambos funcionarios han mencionado las medidas que el Gobierno está tomando para hacer frente a esta crisis, garantizando el suministro de combustible ante una posible escasez a nivel mundial y disponiendo de recursos extraordinarios y ajustes presupuestarios para preservar la estabilidad macroeconómica y apoyar a los sectores más vulnerables. Sin embargo, se vislumbra que medidas más drásticas podrían ser necesarias.