Ejecución del traslado de familias en el Puente de la 17: entre descontento y acuerdos

Ejecución del traslado de familias en el Puente de la 17: entre descontento y acuerdos

La Unidad Ejecutora para la Readecuación de Barrios y Entornos (Urbe) está trasladando a familias que vivían bajo el Puente Francisco del Rosario Sánchez en República Dominicana. Algunos residentes se resisten al desalojo al considerar insuficiente la compensación ofrecida para adquirir una vivienda mejor. Juan Carlos, quien vivió 43 años bajo el puente, aceptó RD$750,000 tras múltiples reclamos.

La Unidad Ejecutora para la Readecuación de Barrios y Entornos (Urbe) en República Dominicana está llevando a cabo un proceso de traslado de familias que han vivido bajo el Puente Francisco del Rosario Sánchez, conocido como el “Puente de la 17”. Este traslado ha generado opiniones encontradas entre los residentes, ya que algunos consideran que la compensación ofrecida para adquirir una vivienda mejor no es suficiente.

Juan Carlos, quien ha vivido bajo el puente durante 43 años, finalmente aceptó la compensación de RD$750,000 tras múltiples reclamos. Otros residentes, como Bartolo Novas, también han recibido compensaciones, aunque en algunos casos ha habido discrepancias con respecto a los montos otorgados.

El proceso de traslado ha sido descrito por algunos residentes como una acción forzada, ya que sienten que los montos no reflejan una mejora sustancial en sus condiciones de vivienda. Algunos han tenido que buscar préstamos para completar la compra de una vivienda que consideren una mejora respecto a su situación actual.

A pesar de las diferencias de opinión, el traslado de las familias continúa, con el apoyo de servicios de mudanza proporcionados por Urbe. Algunos residentes, como Martínez Medina Ferreras, se niegan a aceptar la compensación ofrecida al considerar que no cubre el valor real de sus viviendas.

Durante este proceso, se han presentado casos en los que las compensaciones no han sido recibidas en su totalidad o en los que otras personas que también habitaban las viviendas afectadas no han sido incluidas en el proceso de compensación.

A medida que las familias van abandonando las viviendas bajo el puente, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) procede a demoler las estructuras. Aunque se ha aclarado que el proceso de traslado no es forzoso, sino voluntario, las opiniones y experiencias de los residentes reflejan la complejidad de esta situación.

Los representantes de Urbe han supervisado de cerca el proceso de traslado, asegurando que se cumplan los protocolos establecidos y que los beneficiarios sean debidamente notificados con antelación sobre la fecha de mudanza. A pesar de las dificultades y desafíos encontrados, el proceso continúa en marcha con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de las familias afectadas.