El Alto Comisionado de la ONU denuncia ataques a naves de narcotraficantes como “ejecuciones extrajudiciales”
El Secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, publicó un video el 10 de noviembre de 2025 que muestra un presunto ataque letal a una embarcación de narcóticos en el Océano Pacífico el 9 de noviembre de 2025. El Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU instó a EE. UU. a investigar la legalidad de sus ataques contra presuntos barcos de narcotraficantes, mencionando “fuertes indicios” de ejecuciones extrajudiciales. Estados Unidos ha llevado a cabo una ofensiva militar en el Caribe y el Pacífico contra embarcaciones de droga, con un saldo de al menos 76 muertos. El Pentágono informó un nuevo ataque en aguas del Pacífico que dejó seis muertos.
El Secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, generó controversia al publicar un video el 10 de noviembre de 2025 que revela un supuesto ataque letal a una embarcación de narcóticos en el Océano Pacífico el día anterior. Esta grabación, que muestra lo que Hegseth afirma como el momento previo al ataque, ha levantado muchas preguntas sobre la legalidad de estas operaciones.
El Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU ha instado a Estados Unidos a investigar a fondo la legalidad de sus ataques contra presuntos barcos de narcotraficantes, advirtiendo sobre posibles ejecuciones extrajudiciales. La comunidad internacional sigue de cerca estas acciones, especialmente tras reportarse al menos 76 muertos como consecuencia de la ofensiva militar en el Caribe y el Pacífico.
En respuesta a las críticas, el Pentágono informó sobre un nuevo ataque en aguas del Pacífico que resultó en seis muertes. Estos eventos han despertado la preocupación del alto comisionado de la ONU Volker Turk, quien señala que los ataques podrían estar violando el derecho internacional en materia de derechos humanos.
Turk cuestiona la justificación de Estados Unidos de estos ataques como parte de operaciones contra el narcotráfico, argumentando que se tratan más bien de operaciones para la aplicación de la ley, donde el uso de la fuerza letal debe ser extremadamente limitado y considerado como último recurso.
El llamado a la investigación por parte de Turk es claro: ¿Están estos ataques infringiendo normas internacionales de derechos humanos? ¿Se trata realmente de ejecuciones extrajudiciales? Estas preguntas deben ser respondidas para esclarecer la legalidad y ética de las acciones emprendidas.
La postura del presidente estadounidense, Donald Trump, de considerar estos ataques como parte de un “conflicto armado” contra los cárteles de la droga latinoamericanos ha generado aún más debate en torno a la situación. La necesidad de una evaluación exhaustiva de estas operaciones es evidente, con la esperanza de garantizar el respeto por los derechos humanos y el cumplimiento del derecho internacional en futuras acciones.
