El asedio petrolero a Cuba: un riesgo para niños y embarazadas

El asedio petrolero a Cuba: un riesgo para niños y embarazadas

La falta de combustible afecta a la salud de embarazadas y niños en Cuba. El asedio petrolero de EE.UU. pone en riesgo a 32,880 embarazadas y otros pacientes vulnerables. El Ministerio de Salud alerta sobre la escasez de combustible, que dificulta el acceso a ultrasonidos para seguimiento fetal y diagnóstico de malformaciones. EE.UU. impuso un bloqueo petrolero a Cuba, afectando su suministro de petróleo venezolano.

La falta de combustible en Cuba está teniendo graves consecuencias en la salud de las embarazadas y los niños. El asedio petrolero impuesto por Estados Unidos ha puesto en riesgo a más de 32,880 embarazadas y a otros pacientes vulnerables, como personas con cáncer, diabetes y recién nacidos, según ha alertado el Ministerio de Salud Pública de la isla.

Esta escasez de combustible está impactando directamente en la atención prioritaria de la Salud Materno-Infantil, dificultando el acceso de las gestantes a ultrasonidos para seguimiento fetal y diagnóstico de malformaciones. Esta situación se ha agravado debido al bloqueo petrolero impuesto por EE.UU. a Cuba, que ha afectado el suministro de petróleo venezolano.

Ante esta crisis, el Gobierno cubano ha tenido que implementar un plan de emergencia que ha reducido los servicios sanitarios y de transporte, así como ha establecido un racionamiento severo de combustible, entre otras medidas.

Las autoridades sanitarias en la isla han advertido que la escasez de combustible está provocando retrasos en la vacunación infantil y poniendo en peligro la vida de los niños con necesidades especiales, como ventilación domiciliaria, aspiración mecánica y climatización, entre otras problemáticas.

Además, se ha visto limitada la atención a urgencias médicas y el acceso a medicamentos, reactivos y material médico, lo que afecta a pacientes con cáncer y otros que requieren cuidados especiales.

El asedio energético de EE.UU. ha agravado una situación ya crítica en Cuba, marcada por escasez de medicinas, alimentos, apagones frecuentes, depreciación de la moneda local y una crisis migratoria. Cuba atribuye estas dificultades al endurecimiento de las sanciones estadounidenses, factores internos y al impacto acumulado de la pandemia.

Es urgente encontrar soluciones para garantizar la salud de las embarazadas, los niños y otros pacientes vulnerables en Cuba, que se ven afectados por esta crisis energética. La solidaridad y la cooperación internacional son fundamentales para superar este grave problema que está impactando en la vida de miles de personas en la isla caribeña.