El Gobierno ha contabilizado el 88% de sus gastos corrientes

El Gobierno ha contabilizado el 88% de sus gastos corrientes

Hasta el 31 de octubre de 2025, el Gobierno ha ejecutado el 75% del presupuesto general como gasto, con un 88% destinado a gastos corrientes como nóminas, consumos y transferencias. Durante el período del 1 de enero al 31 de octubre de 2025, se han devengado en total RD$1,184,187.2 millones, de los cuales RD$1,043.223.0 millones corresponden a gastos corrientes. Se han fijado compromisos de gastos por RD$394,259.7 millones, destinados principalmente a consumo, remuneraciones, sobresueldos y gastos de representación.

Hasta el 31 de octubre de 2025, el Gobierno ha desembolsado el 75% del presupuesto total, con un 88% dirigido a gastos corrientes como salarios, consumos y transferencias. Durante este período, se han acumulado RD$1,184,187.2 millones, de los cuales RD$1,043.223.0 millones corresponden a gastos corrientes. Se han comprometido gastos por RD$394,259.7 millones, principalmente para consumo, remuneraciones, sobresueldos y gastos de representación.

Estos datos revelan que el gasto corriente ha sido significativo en comparación con la asignación presupuestaria para gastos de capital. Por ejemplo, entre enero y octubre de 2025, se han devengado RD$10,964.2 millones, mientras que el presupuesto nacional para este año es de RD$1,664,251.1 millones, de los cuales se han desembolsado RD$1,253.080.3 millones.

Dentro de los compromisos financieros se encuentran partidas destinadas al pago de intereses de la deuda pública, aplicaciones financieras, y gastos de capital. Asimismo, se han realizado transferencias a empresas como las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDES) para apoyar su operatividad y evitar mayores impactos en los sectores más vulnerables con respecto a los precios de la electricidad.

En agosto de este año, las transferencias a Edeeste ascendieron a RD$8,439 millones, a Edenorte RD$7,288.2 millones, y a Eedsur RD$4,418.2 millones. A pesar de estos esfuerzos, persisten las quejas sobre altas facturas e interrupciones en el suministro eléctrico, señalando la falta de inversiones en infraestructuras como medidores y plantas de menor costo como una de las causas.

Estos datos reflejan la gestión financiera del Gobierno hasta la fecha y cómo se han distribuido los fondos en diferentes áreas, impactando directamente en servicios básicos como la electricidad, lo cual sigue siendo un desafío en términos de eficiencia y satisfacción para los ciudadanos.