El poeta místico de Santiago de los Caballeros
En Santiago de los Caballeros, se destaca la figura del poeta místico y hombre de sabiduría serena, el jesuita Benjamín González Buelta. Conocido como Benja, es reconocido por su poesía espiritual que trasciende lo convencional para expresar lo inefable. A pesar de su fama internacional, sorprende por su sencillez y su capacidad para conectar con miles de lectores en todo el mundo.
En Santiago de los Caballeros, brilla la figura del poeta místico y hombre de sabiduría serena, el jesuita Benjamín González Buelta, conocido afectuosamente como Benja. Su poesía espiritual trasciende lo convencional para expresar lo inefable, ganándose fama internacional mientras sorprende por su sencillez y la capacidad de conectar con miles de lectores en todo el mundo.
Imagínate llegar a Santiago de los Caballeros y, al igual que el viajero en el relato de José Martí, dirigirte a contemplar la estatua de Simón Bolívar, pero en este caso, buscando al místico poeta Benjamín González Buelta. Allí encontrarás a un ser de luz, un poeta místico y un hombre de sabiduría serena que te impactarán con su presencia.
Benja no escribe poesía por mero oficio, sino por espiritualidad. Recurre a ella cuando las palabras cotidianas no alcanzan para describir ciertas experiencias, emergiendo así una palabra más simbólica, más abierta, capaz de rozar lo inefable. Su humildad y profundidad sorprenden a aquellos que tienen el privilegio de conocerlo de cerca.
Su manera de estar en el mundo es reflexiva y serena. No busca destacarse, sino comprender profundamente. Benja sostiene que no es necesario buscar la fama para vivir la vocación, sino más bien conectar con los anhelos más profundos y las necesidades de los demás. Su enfoque de “mística de los ojos abiertos” lo ha llevado a integrarse en comunidades, escuchar en silencio y plasmar con palabras los encuentros divinos en lugares cotidianos.
En sus propias palabras, Benja explica que se inspira en los salmos y libros sapienciales de la Biblia para su poesía, buscando iluminar la vida diaria con una dimensión profunda y eterna. En un mundo fragmentado, su voz resuena como un faro de esperanza, recordando que a pesar de las grietas, existe una profundidad que puede sanarlo todo y que el Espíritu de Dios sigue amando este mundo con un amor inquebrantable e imaginación sin límites.
Sus reflexiones invitan a la indignación frente a las injusticias, pero también a imaginar nuevos caminos. Benja cree en un Espíritu que no solo actúa en las personas, sino también en las culturas, alentando la búsqueda de utopías que enaltezcan la vida y protejan la creación. Una lectura de sus escritos sin duda inspirará a otros a sumergirse en su mundo poético y espiritual, disfrutando cada palabra como un regalo para el alma.
