El reto financiero de las Mipymes en República Dominicana: entre el crecimiento y los desafíos del crédito
En la República Dominicana, las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes) juegan un papel vital en la economía, ya que no solo generan un gran número de empleos, sino que también contribuyen significativamente a la producción nacional de bienes y servicios. Este sector es un pilar clave para el desarrollo económico del país.
El acceso al crédito es fundamental para que las Mipymes puedan desarrollarse y enfrentar desafíos financieros. Los préstamos permiten a estas empresas adquirir materias primas y equipos, lo cual es esencial para su expansión y para solventar problemas de liquidez en momentos de dificultad económica.
De acuerdo con el Sistema de Información del Mercado Bancario Dominicano (SIMBAD), hasta marzo de 2026, la banca dominicana contaba con 387,871 clientes Mipymes, con un crédito total de 569,955 millones de pesos. Este sector representa el 43.1% de los créditos comerciales y el 23.55% del total de la cartera en el sistema financiero nacional.
Las microempresas son las principales beneficiarias, acumulando el 41.48% de los créditos dentro del segmento Mipymes. Les siguen las medianas empresas con un 26.61%, las pequeñas empresas con un 25.04%, y otras pymes con el restante 6.87%. El Banco Popular lidera en monto adeudado, mientras que ADOPEM destaca por el número de créditos otorgados, aunque presenta la tasa de interés promedio más alta, con un 34.97%.
Esta situación refleja un desafío significativo para los microempresarios, quienes enfrentan el reto de manejar créditos con altos costos que afectan su capacidad competitiva. La morosidad en ADOPEM se sitúa en 1.73%, por debajo del promedio del sistema, que es de 2.23%, lo que indica una gestión relativamente eficiente dentro del panorama financiero.
