Elon Musk expresa preocupación por visas de $100,000 y su impacto en el sector financiero
En Nueva York, los empleados de Goldman Sachs en su sede de Battery Park City dependen de la visa H-1B para trabajadores extranjeros cualificados. La administración de Trump exige pagos de 100.000 dólares a empresas por cada nueva contratación a través de este programa. Esta medida afectará a sectores como la tecnología y obligará a empresas financieras como Goldman Sachs a revisar sus prácticas de contratación en el extranjero.
En una soleada mañana de septiembre, en la vibrante ciudad de Nueva York, los empleados de Goldman Sachs se reúnen en su sede de Battery Park City, un emblemático vecindario de Manhattan. Más de 9,000 personas trabajan en esta oficina central del prestigioso banco de inversiones, y muchos de ellos dependen de la visa H-1B para trabajadores extranjeros altamente cualificados.
Recientemente, la administración de Donald Trump ha implementado una medida que impactará directamente a empresas como Goldman Sachs. Se trata de una orden que exige pagos de 100,000 dólares a las compañías por cada nueva contratación realizada a través del programa de visas H-1B. Esta decisión no solo afectará al sector tecnológico, sino que también obligará a empresas financieras a revisar sus prácticas de contratación internacional.
Durante los dos primeros trimestres de 2025, Goldman Sachs ha sido el principal receptor de visas H-1B en Nueva York. La ciudad de Nueva York se ha convertido en un epicentro para los beneficiarios de este tipo de visas, superando a otras ciudades de Estados Unidos en cuanto a la cantidad de titulares de visas H-1B.
El impacto se siente especialmente en Wall Street, donde los gigantes financieros como Goldman Sachs, Morgan Stanley y Citigroup, junto con empresas como Bloomberg y McKinsey, son los principales beneficiarios de estas visas. Fuera del sector financiero, instituciones académicas como Columbia y NYU, y centros médicos como el Memorial Sloan Kattering Cancer Center, también han recurrido a la contratación de empleados extranjeros.
Los puestos cubiertos por la visa H-1B en Nueva York se inclinan hacia roles técnicos en la industria financiera, como ingeniería de software, análisis cuantitativos y ciencia de datos. La nueva tarifa de 100,000 dólares planteada por la administración Trump podría impactar significativamente la contratación de este tipo de puestos en el futuro, generando incertidumbre en el sector.
Los expertos advierten que esta medida podría llevar a una reducción considerable en las solicitudes de visas H-1B, lo que a su vez tendría repercusiones negativas en la economía. La intención declarada por la administración Trump es disuadir la contratación de trabajadores extranjeros altamente cualificados, lo que podría cambiar el panorama laboral en sectores clave como la tecnología y las finanzas.
