Exministra Altagracia Guzmán relata su experiencia de deshumanización en la salud
La exministra de Salud Pública, la doctora Altagracia Guzmán Marcelino, destaca la creciente deshumanización en los servicios de salud en el país. Comenta que la falta de empatía y atención es cada vez más común, mencionando la importancia de encontrar personal amable y comprensivo para una experiencia satisfactoria. Guzmán Marcelino, al ser una persona de edad avanzada que requiere atención médica frecuente, resalta la importancia de abordar este problema en el sistema de salud dominicano.
La exministra de Salud Pública, la doctora Altagracia Guzmán Marcelino, nos lleva de la mano a través de una preocupación que resuena en cada rincón de la nación: la creciente deshumanización en los servicios de salud. Con una mirada crítica y vivencial, nos sumerge en la realidad que enfrenta al buscar atención médica.
Guzmán Marcelino nos invita a reflexionar sobre la importancia de encontrar personal amable y comprensivo en el ámbito de la salud para una experiencia verdaderamente satisfactoria. Su testimonio como persona mayor que recurre a menudo a los servicios médicos destaca la necesidad apremiante de abordar este desafío en el sistema de salud dominicano.
La exministra describe con detalle cómo la falta de empatía y atención se ha convertido en una constante en el día a día de los usuarios de los servicios de salud. Sin embargo, resalta que cuando se encuentra con personal que muestra calidez, empatía y escucha activa, la satisfacción es doble, evidenciando así la excepcionalidad de este trato en contraste con la norma.
Desde su posición de experiencia y conocimiento, Guzmán Marcelino aboga por la intervención de diversas entidades, entre ellas el Ministerio de Salud, el Servicio Nacional de Salud, el Seguro Nacional de Salud, clínicas privadas, ONGs de salud y otros actores clave. Destaca la importancia de que todas las instancias involucradas tomen medidas concretas para revertir esta tendencia preocupante.
A través de anécdotas personales, la doctora nos sumerge en situaciones cotidianas donde ha experimentado en carne propia la falta de humanización en los servicios de salud. Desde tratos impersonales en laboratorios hasta la sorpresa y gratitud al encontrarse con profesionales empáticos y atentos, cada relato nos lleva a reflexionar sobre la importancia de devolver la humanidad a la atención médica.
En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, recordar la importancia de la empatía, la escucha activa y el trato humano en el cuidado de la salud se vuelve más relevante que nunca. La voz de la doctora Guzmán Marcelino resuena como un recordatorio urgente de la necesidad de priorizar la humanización en los servicios de salud, garantizando que cada persona que busca atención médica sea recibida con respeto, comprensión y calidez.
