Exregidor de Boca Chica Implicado en Caso de Drogas Trabaja para el Programa Supérate
Francisco Alberto Paulino Castro, también conocido como “Francis” o “El Compadre”, fue regidor en Boca Chica desde 2020 hasta 2024 y actualmente trabaja en el Programa Supérate.
De las 16 personas relacionadas con una red de narcotráfico y lavado de activos desmantelada en la “Operación Kraken”, es el único empleado público.
Se confirmó que el número de cédula utilizado en la medida de coerción es diferente al de Paulino Castro.
Comenzó a recibir su salario como “Analista de Proyecto” en julio de este año en la Dirección Regional de Santo Domingo Este del Programa Supérate, con un salario bruto de RD$80,000 mensuales después de los descuentos.
Francisco Alberto Paulino Castro, mejor conocido como “Francis” o “El Compadre”, ha sido una figura destacada en la política local de Boca Chica, sirviendo como regidor desde el 2020 hasta el 2024. Sin embargo, su trayectoria dio un giro inesperado al ser vinculado con una red de narcotráfico y lavado de activos desmantelada en la “Operación Kraken”.
Entre las 16 personas relacionadas con este caso, Francisco es el único empleado público, actualmente desempeñándose en el Programa Supérate. Sorprendentemente, se descubrió que el número de cédula utilizado en la medida de coerción no coincide con el de Paulino Castro, añadiendo un misterio más a esta historia.
Su nueva posición como “Analista de Proyecto” en la Dirección Regional de Santo Domingo Este del Programa Supérate le ha proporcionado un salario mensual bruto de RD$80,000, tras los respectivos descuentos. A pesar de estos acontecimientos, en las elecciones municipales del 2020, Francisco logró ganar como regidor con 928 votos, representando al Partido Revolucionario Moderno.
Dentro de sus responsabilidades anteriores en Boca Chica, Francisco recibía un salario bruto de RD$60,000,00, que se reducía a RD$52,967,35 después de los descuentos. La complejidad de su situación se intensifica al ser identificado como propietario de varios terrenos rurales, cuyo origen de financiamiento está siendo investigado en relación con actividades ilícitas.
La solicitud de medida de coerción revela que la investigación en curso ha logrado detectar patrones financieros sospechosos que sugieren la posible participación de Francisco en actividades delictivas como el narcotráfico y lavado de activos. Además, diversas agencias de seguridad del Estado han puesto su mirada en los bienes y actividades del exregidor.
En medio de este escándalo, se destaca que varios de los involucrados, incluyendo a Francisco Alberto Paulino Castro, no figuran en la base de datos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII). La trama de este caso sigue tejiéndose, revelando un entramado de actividades ilícitas que ha sacudido la tranquilidad de Boca Chica y sus alrededores.
