Familia de víctima en La Barranquita rechaza informe oficial

Familia de víctima en La Barranquita rechaza informe oficial

José Vladimil Valerio Estévez, un barbero según sus familiares, fue tiroteado por la Policía Nacional en una plaza en La Barranquita, Santiago. Valerio Estévez, no relacionado con delitos, estaba abriendo su barbería cuando ocurrió el incidente. Cuatro personas más murieron en el presunto enfrentamiento, aparentemente vinculadas al narcotráfico. Familiares afirman que Valerio Estévez pidió no ser asesinado antes de huir cuando miembros de la Dirección Central de Investigación (Dicrim) dispararon. Acusan a la policía de saquear la barbería tras el tiroteo, llevándose dinero, máquinas, discos duros de cámaras y un vehículo estacionado afuera.

José Vladimil Valerio Estévez, un joven barbero sin antecedentes delictivos, se vio envuelto en un trágico incidente en La Barranquita, Santiago, donde la Policía Nacional abrió fuego en una plaza. Mientras Valerio Estévez se disponía a abrir su barbería, ocurrió el fatídico tiroteo. Además de él, otras cuatro personas perdieron la vida en lo que se presume fue un enfrentamiento ligado al narcotráfico.

Según relatos de sus seres queridos, Valerio Estévez suplicó no ser asesinado antes de huir aterrorizado cuando los agentes de la Dirección Central de Investigación (Dicrim) comenzaron a disparar. La familia denuncia que, tras el tiroteo, la policía saqueó la barbería llevándose dinero, equipos, discos duros de cámaras y un vehículo estacionado afuera, sin autorización judicial.

La esposa del peluquero expresó su indignación al cuestionar por qué le pusieron un arma a Valerio Estévez, quien simplemente estaba preparando su negocio para abrir. El caos resultante del tiroteo se cobró la vida de un cliente que se encontraba en la barbería en ese momento, generando una ola de confusión y dolor entre los presentes.

Además, se denuncia que el vehículo de Valerio Estévez también fue manipulado por las autoridades, quienes colocaron un arma en él. Testigos presenciales aseguran que la policía incluso confiscó el teléfono de una mujer que estaba grabando la escena, buscando ocultar evidencia de sus acciones.

La familia afirma que no permitirá que este caso quede impune, ya que cuentan con grabaciones que muestran claramente la actuación policial. Mientras tanto, el vocero de la Policía Nacional ha vinculado a las cinco personas fallecidas con actividades relacionadas al narcotráfico, robo y otros delitos.

Este trágico suceso en La Barranquita ha conmocionado a la comunidad, generando interrogantes sobre el uso de la fuerza por parte de las autoridades y la necesidad de una investigación exhaustiva para esclarecer lo ocurrido y garantizar justicia para las víctimas y sus familias.