Familiares de las víctimas de la tragedia Jet Set exigen justicia
En el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, los hermanos Antonio y Maribel Espaillat fueron llevados al tribunal para el juicio preliminar por la tragedia en la discoteca Jet Set, donde fallecieron 236 personas y más de cien resultaron heridas. Familiares de las víctimas exigieron justicia y responsabilizaron al Estado y a los organismos encargados de la inspección de edificaciones públicas por falta de supervisión. A pesar del dolor, confían en un veredicto justo basado en la ley y la fe. Las familias claman por justicia y creen que este caso marcará un hito en la historia judicial del país.
En el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, se vivió una escena conmovedora y llena de indignación cuando los hermanos Antonio y Maribel Espaillat fueron llevados al tribunal para el juicio preliminar relacionado con la tragedia en la discoteca Jet Set. Esta desgarradora tragedia se cobró la vida de 236 personas y dejó a más de cien heridas, lo que ha desatado un profundo clamor de justicia por parte de los familiares de las víctimas.
Entre lágrimas y dolor, los familiares presentes en el tribunal no solo exigen justicia, sino que también señalan al Estado y a las entidades encargadas de la supervisión de edificaciones públicas por su falta de control en este caso. A pesar de la tristeza que embarga a todos, existe la confianza en que el veredicto final será justo y se basará en la ley y la fe.
Uno de los padres afectados, Winston Tejeda, describió el suceso como “colosal”, dejando un vacío imposible de llenar en su hogar tras la pérdida de su hija médico en la tragedia. Para Tejeda, esta catástrofe no puede considerarse un hecho fortuito, ya que los propietarios de la discoteca eran conscientes de las deficiencias estructurales del lugar, que originalmente había sido un cine y fue modificado sin seguir los protocolos profesionales necesarios.
Tejeda reveló detalles impactantes, como la acumulación de múltiples capas de cemento, tanques de agua, plantas eléctricas y equipos pesados de aire acondicionado en el techo de la estructura, una carga que, según él, la infraestructura no estaba preparada para soportar.
Este caso ha despertado un profundo cuestionamiento sobre la seguridad de los espacios de recreación en República Dominicana y la responsabilidad de quienes los administran. La sociedad está expectante, exigiendo respuestas claras en un proceso judicial que podría marcar un antes y un después en la historia judicial del país.
