Familias dominicanas enfrentan riesgos al vivir cerca de cañadas
Santo Domingo.– El cambio climático ha intensificado las lluvias en República Dominicana, revelando una cruda realidad: miles de familias construyen sus vidas en áreas vulnerables, como las cercanías de cañadas y ríos, donde cada tormenta representa un riesgo latente.
En cada aguacero fuerte, el mismo drama se repite. Hogares anegados, enseres perdidos, comunidades aisladas y familias obligadas a desalojar sus viviendas apresuradamente para protegerse.
Uno de los sectores más gravemente impactados ha sido el Gran Santo Domingo, con localidades como Las 800 y Nuevo Amanecer en Los Alcarrizos sufriendo inundaciones debido al desbordamiento de cañadas y el arroyo Lebrón, dejando a decenas de familias con pérdidas materiales y sin hogar.
Ante esta situación, el presidente Luis Abinader ha indicado que el Gobierno, junto con el Ayuntamiento de Los Alcarrizos, ha estado trabajando en la intervención de cañadas, incluyendo Jicaco y el arroyo Lebrón, donde ya se han construido dos puentes y se continúan las obras en las áreas más críticas. “Todas las inundaciones de aquí tienen que ver con esa parte del arroyo Lebrón”, afirmó el mandatario.
El alcalde Junior Santos describió el reciente desbordamiento como un suceso sin precedentes en décadas para el municipio, enfatizando que ya se está trabajando en una solución definitiva mediante la canalización con muros de gaviones. Por su parte, el ministro del Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones resaltó la dura realidad de las familias que viven en zonas de alto riesgo, muchas pagando alquileres en espacios informales.
El Gobierno afirma que sigue comprometido con programas de vivienda social y alternativas de financiamiento para ofrecer soluciones seguras a las familias de bajos ingresos, entendiendo que el desafío no es solo la construcción de viviendas, sino la reducción del riesgo para miles de personas vulnerables ante las lluvias.
