Feminicidios en República Dominicana: Una realidad dolorosa
En República Dominicana, los feminicidas emplean métodos violentos como secuestros, golpizas, puñaladas, machetazos, balazos, estrangulamiento, asfixia y quemaduras para perpetrar sus crímenes. Las víctimas no solo son parejas, sino también suegras e hijos, sumiendo al país en el luto. Los agresores, que pueden ser amigos, novios, esposos o exparejas, comienzan a menudo con maltrato psicológico que evoluciona a violencia física extrema.
Los feminicidios en la República Dominicana son una triste realidad que ha sumido al país en el luto. Los perpetradores emplean métodos violentos como secuestros, golpizas, puñaladas, machetazos, balazos, estrangulamiento, asfixia y quemaduras, causando un impacto devastador en las víctimas y sus familias.
Estos actos de violencia extrema no discriminan, afectando no solo a parejas, sino también a suegras e hijos. Los agresores, que pueden ser amigos, novios, esposos o exparejas, a menudo inician con maltrato psicológico que evoluciona a violencia física despiadada.
La psicóloga Cristina Mena ha enfatizado que no hay justificación para segar una vida y que es fundamental brindar a las mujeres las herramientas necesarias para romper el ciclo de violencia que precede a los feminicidios.
Las cifras son alarmantes, con 28 feminicidios contabilizados de enero a mayo de 2025, y un aumento continuo desde entonces. Hasta octubre, se reportan 50 mujeres que han perdido la vida a causa de la violencia machista en el país.
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, ha calificado esta situación como una “pandemia”, evidenciando la gravedad del problema. Para hacer frente a esta crisis, se han implementado diversos proyectos y estrategias como “Savia”, “Eso es violencia”, “Cosas que no comparto”, “Déjala ir” y “Red Mariposa”.
Estos esfuerzos buscan mitigar los asesinatos de mujeres y combatir la violencia de género que sigue cobrando vidas en la República Dominicana. Cada historia, como la de Nelson Félix Miranda Hermida, quien en 1978 cometió su primer feminicidio y 47 años después volvió a repetir la tragedia, refleja la urgente necesidad de erradicar esta violencia en todas sus formas.
