Francia no se une al “Consejo de Paz” de Trump por el momento
El ministro francés, Jean-Noel Barrot, declaró que Francia no tiene planes de unirse al “Consejo de Paz” propuesto por el presidente estadounidense, Donald Trump. Este consejo, presidido por Trump, incluiría a líderes como Vladimir Putin, Viktor Orbán y Mark Carney. A pesar de que inicialmente se pensó para la reconstrucción de Gaza, su alcance parece extenderse más allá de ese territorio, según un documento consultado por AFP.
El ministro francés, Jean-Noel Barrot, ha dejado claro que Francia no se unirá al “Consejo de Paz” propuesto por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Este consejo, presidido por Trump, contaría con líderes como Vladimir Putin, Viktor Orbán y Mark Carney. Aunque en un principio se planteó para la reconstrucción de Gaza, según un documento consultado por AFP, su alcance parece ir más allá de ese territorio.
La Casa Blanca ha extendido invitaciones a varios líderes mundiales para formar parte de este consejo, con Trump como presidente, incluyendo al presidente ruso, Vladimir Putin; al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y al primer ministro canadiense, Mark Carney.
A pesar de que la idea original era supervisar la reconstrucción de Gaza tras dos años de guerra, el estatuto del consejo, según fuentes cercanas al presidente francés Emmanuel Macron, parece sugerir que sus funciones no se limitarían al territorio palestino.
El documento que detalla el Consejo de Paz “va más allá de la situación en Gaza”, lo cual ha sorprendido a muchos, ya que se esperaba un enfoque más específico. Francia mantiene su compromiso con un alto el fuego en Gaza, pero existen preocupaciones sobre la amplitud de esta iniciativa y su impacto en los principios y la estructura de las Naciones Unidas.
El ministerio francés de Relaciones Exteriores ha reafirmado la importancia de la Carta de las Naciones Unidas para Francia, país miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Para Francia, el respeto al derecho internacional, la igualdad soberana de los Estados y la resolución pacífica de conflictos son fundamentales para un multilateralismo efectivo.
