Fraude médico impacta al sistema de salud nacional
La práctica desmedida de prescribir análisis, estudios, medicinas y tratamientos ha generado un costo innecesario y exorbitante, que no solo perjudica la salud de los afiliados, sino que también amenaza el equilibrio financiero del Sistema de Seguridad Social (SFS). Esta situación evidencia la urgente necesidad de implementar una administración del riesgo más eficaz que pueda prever y detectar estas prácticas ilegales.
Durante más de una década, se ha observado un aumento en la cantidad de exámenes de laboratorio, procedimientos médicos y prescripciones de medicinas que no son esenciales. Esta tendencia ha incrementado el gasto de bolsillo de las familias y desequilibrado financieramente al SFS, afectando principalmente a los afiliados del Régimen Subsidiado.
La SISALRIL y la OPS han destacado que entre 2019 y 2024, se registraron 395,248 hospitalizaciones que pudieron evitarse, representando un 16% del total, con un costo de RD$12.4 mil millones. En el año 2025, SENASA desembolsó más de 2,500 millones de pesos solo por autorizaciones de procedimientos, siendo el Régimen Subsidiado el más perjudicado.
El Dr. Pedro Ureña ha denunciado la existencia de una relación comercial entre médicos que promueve procedimientos innecesarios, priorizando el lucro sobre el bienestar del paciente. Esta conducta antiética está concentrada en ciertos centros privados que buscan defraudar al SENASA y a otras ARS.
Entrevistas realizadas a médicos revelan que la problemática inicia en hospitales públicos, donde un grupo minoritario de profesionales inescrupulosos diagnostica y refiere a pacientes a centros privados para procedimientos costosos a cambio de sobornos. El Dr. Ureña describe esta situación como una crisis ética que afecta la práctica de la cardiología intervencionista en el país.
El Dr. Fulgencio Severino considera que someter a los pacientes a tratamientos innecesarios es una antigua práctica fraudulenta ampliamente conocida pero no abordada por las autoridades de Salud Pública ni los gremios profesionales. Aunque la mayoría de los médicos y Prestadoras de Servicios de Salud (PSS) cumplen con las leyes vigentes, la falta de supervisión por parte del Ministerio de Salud Pública y el incumplimiento de protocolos establecidos son motivo de preocupación.
Estas irregularidades resaltan la necesidad de una acción más decidida por parte de las autoridades para erradicar el fraude dentro del SENASA y asegurar que las prácticas médicas se realicen con ética y respeto al derecho de los pacientes.
