Hijo condenado por planear asesinato de padre y su esposa por herencia
En marzo de 2022, el Tribunal Colegiado de María Trinidad Sánchez condenó a dos hombres a 30 y 20 años de prisión por el asesinato de los esposos Santos Alcequiez y Miriam Altagracia Grullón Liz, propietarios de una cabaña en Nagua.
Nervin Alcequiez Hilario, hijo de una de las víctimas, fue sentenciado a 20 años de cárcel y a pagar una indemnización de 10 millones de pesos. Por su parte, Raulyn Martínez de la Cruz recibió una condena de 30 años en la Fortaleza Olegario Tenares de Nagua.
Según el expediente, Alcequiez Hilario contrató a Martínez de la Cruz para matar a su padre a cambio de 400 mil pesos, con el objetivo de obtener documentos relacionados con propiedades familiares.
En un impactante veredicto emitido por el Tribunal Colegiado de María Trinidad Sánchez en marzo de 2022, dos hombres fueron condenados por el brutal asesinato de los esposos Santos Alcequiez y Miriam Altagracia Grullón Liz, propietarios de una cabaña en Nagua.
Nervin Alcequiez Hilario, hijo de una de las víctimas, recibió una sentencia de 20 años de prisión y una orden de pagar una indemnización de 10 millones de pesos. Por otro lado, Raulyn Martínez de la Cruz fue condenado a 30 años en la Fortaleza Olegario Tenares de Nagua.
Según los detalles del caso, Alcequiez Hilario contrató a Martínez de la Cruz para acabar con la vida de su padre a cambio de 400 mil pesos, con la intención de hacerse con documentos relacionados con propiedades familiares.
Dos semanas antes del fatal suceso, Alcequiez Hilario entregó 250 mil pesos y un arma de fuego a Martínez de la Cruz para llevar a cabo el plan. Tras cometer el crimen la noche del 29 de marzo de 2022, ambos se reunieron al día siguiente para finalizar el pago restante de 150 mil pesos.
El Ministerio Público, representado por la procuradora fiscal Odalis Mercado Morris y con la investigación a cargo de la fiscal Helaynne Guzmán de Jesús, presentó pruebas contundentes que respaldaron la condena en base a los artículos 265, 266, 295, 296, 297, 298 y 302 del Código Penal dominicano.
La presidenta del tribunal, Salma Bonilla Acosta, dictó la sentencia tras revisar detenidamente todas las pruebas que confirmaron la culpabilidad de los acusados en este desgarrador crimen que conmocionó a la comunidad de Nagua.
