Impacto del bloqueo petrolero de EE.UU. en la economía cubana.

Impacto del bloqueo petrolero de EE.UU. en la economía cubana.

Una gasolinera en La Habana, Cuba, permanece cerrada debido a la falta de combustible desde el 24 de marzo de 2026. El gobierno cubano señala que el país lleva tres meses sin combustible debido al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos. Esta situación está afectando a diversos sectores económicos, desde pequeñas panaderías hasta grandes cadenas hoteleras, lo que está provocando un aumento de la inflación. La economía cubana se ve afectada con la suspensión de operaciones de la mayor minera extranjera y más de la mitad de las aerolíneas. Se estima que la economía de la isla podría disminuir más de un 7% este año, sumando una contracción acumulada del 15% del PIB entre 2020 y 2025. Según el economista cubano Omar Everleny, el principal perjuicio del bloqueo de Washington es el deterioro de la economía cubana.

Una gasolinera en La Habana, Cuba, lleva cerrada desde el 24 de marzo de 2026 debido a la escasez de combustible. Esta situación, provocada por el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, ha sumido al país en una crisis energética sin precedentes.

El impacto se ha dejado sentir en todos los ámbitos económicos, desde pequeñas panaderías hasta grandes cadenas hoteleras. La inflación está en aumento y las calles de La Habana se están quedando sin vehículos a motor, mientras los restaurantes ven disminuir su clientela.

La economía cubana se desangra, con la suspensión de operaciones de importantes empresas extranjeras y más de la mitad de las aerolíneas. Se estima que el PIB de la isla podría disminuir más de un 7% este año, sumando una contracción acumulada del 15% entre 2020 y 2025.

Uno de los aspectos más afectados es el Sistema Eléctrico Nacional, que se encuentra en una situación precaria debido a décadas de infrafinanciación. Los apagones diarios se han disparado, con cortes eléctricos de hasta 15 horas en La Habana y de dos días consecutivos en algunas provincias.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha señalado que el país no ha recibido ni una gota de combustible desde enero, lo que ha paralizado la generación distribuida de energía. Se estima que Cuba necesita unos 1.400 megavatios adicionales para cubrir el déficit energético diario.

A pesar de algunas medidas implementadas tanto en Cuba como en Estados Unidos, el flujo de combustible importado al sector privado en la isla sigue siendo insuficiente. Se han recibido alrededor de 30,000 barriles en lo que va del año, pero estas cantidades son consideradas mínimas dada la alta demanda energética del país.

La crisis energética en Cuba continúa agravándose, con consecuencias devastadoras para la economía y la vida diaria de los ciudadanos. La incertidumbre y la escasez de combustible plantean un futuro incierto para la isla caribeña.