Imponen prisión preventiva a acusado de arrojar ácido a expareja en Cristo Rey

Imponen prisión preventiva a acusado de arrojar ácido a expareja en Cristo Rey

Un hombre acusado de tortura y barbarie contra su expareja, a quien lanzó ácido corrosivo en su cuerpo, recibió tres meses de prisión preventiva en el juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional. El imputado, Oscar Eduardo Franco Alcántara, cumplirá la medida en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres, en San Cristóbal. La fiscal Luisa de los Santos solicitó la medida, respaldada por su colega Johanna Taveras. El hecho ocurrió el 22 de junio en la Avenida Nicolás de Ovando esquina 41. Durante la audiencia, se presentaron videos y fotos de la agresión, así como una memoria USB con pruebas adicionales.

Un impactante caso de violencia extrema ha conmocionado a la opinión pública en República Dominicana. Un hombre fue acusado de tortura y barbarie por atacar a su expareja con ácido corrosivo, dejándola gravemente herida. La justicia ha decidido imponer tres meses de prisión preventiva al agresor, quien cumplirá esta medida en un centro correccional en San Cristóbal.

La fiscal Luisa de los Santos, respaldada por su colega Johanna Taveras, presentó pruebas contundentes durante la audiencia, incluyendo videos y fotos del cruel ataque. La agresión tuvo lugar el 22 de junio en una concurrida avenida de la ciudad.

Según la acusación, el agresor interceptó a la víctima en plena vía pública y le arrojó un líquido corrosivo, causándole quemaduras de gran gravedad en casi un cuarto de su cuerpo. La víctima, tras el brutal ataque, logró pedir ayuda a transeúntes que llamaron a los servicios de emergencia, siendo trasladada de inmediato a un hospital donde permaneció ingresada durante meses debido a la gravedad de sus heridas.

Las investigaciones revelaron un patrón de amenazas previas por parte del agresor hacia la víctima, lo que sumado al ataque con ácido, evidencia la crueldad y premeditación de este acto de violencia de género.

El arresto del agresor estuvo rodeado de violencia, ya que se resistió y llegó a realizar disparos contra los agentes, hiriendo a uno de ellos en el proceso. Además, se encontraron en su poder un arma de fabricación casera y municiones de diferentes calibres, así como un teléfono celular que contenía pruebas adicionales.

Este caso destaca la gravedad de la violencia de género y la importancia de erradicarla de nuestra sociedad. La justicia ha dado un primer paso al imponer la prisión preventiva al agresor, pero queda mucho por hacer en la lucha contra este tipo de delitos que afectan a tantas mujeres en todo el mundo.