La agenda actual entre Estados Unidos y República Dominicana: narcotráfico, tierras raras y migración.

La agenda actual entre Estados Unidos y República Dominicana: narcotráfico, tierras raras y migración.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, se reunió con el presidente dominicano Luis AbinaderJosé Alberto Maldonado para discutir temas como narcotráfico, tierras raras, seguridad, migración y economía. República Dominicana es un aliado histórico de EE. UU. con 141 años de relaciones diplomáticas. EE. UU. es el principal socio comercial de la nación caribeña. Las visitas de funcionarios estadounidenses a la isla han aumentado, resultando en acuerdos relevantes con el gobierno dominicano. El acuerdo más reciente se produjo el 26 de noviembre después de una reunión entre Pete H.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, se reunió con el presidente dominicano Luis AbinaderJosé Alberto Maldonado para discutir temas como narcotráfico, tierras raras, seguridad, migración y economía. República Dominicana es un aliado histórico de EE. UU. con 141 años de relaciones diplomáticas. EE. UU. es el principal socio comercial de la nación caribeña. Las visitas de funcionarios estadounidenses a la isla han aumentado, resultando en acuerdos relevantes con el gobierno dominicano. El acuerdo más reciente se produjo el 26 de noviembre después de una reunión entre Pete H.

En los últimos años, las conversaciones entre representantes de Estados Unidos y el gobierno del presidente Luis Abinader se han concentrado en temas clave como narcotráfico, tierras raras, seguridad, migración y economía.

Dentro de la política exterior estadounidense, República Dominicana es un aliado histórico en el Caribe: ambos países mantienen 141 años de relaciones diplomáticas.

Estados Unidos es el principal socio comercial del país caribeño.

Las visitas de funcionarios estadounidenses a la isla han aumentado. Y cada una ha llegado acompañada de anuncios, reuniones estratégicas o acuerdos relevantes con el gobierno dominicano.

El acuerdo más reciente entre Washington y Santo Domingo tuvo lugar el 26 de noviembre tras una reunión del secretario de Guerra, Pete Hegseth, con el presidente Abinader en el Palacio Nacional.

Allí el gobierno dominicano autorizó de manera temporal el uso de espacios restringidos en la Base Aérea de San Isidro y en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) para operaciones logísticas de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.

Abinader explicó que la medida permitirá a aeronaves estadounidenses realizar reabastecimiento de combustible y transportar equipos y personal técnico.

“Es una iniciativa conjunta entre nuestros países contra el narcotráfico y el narcoterrorismo”, celebró el jefe del Pentágono.

En Santo Domingo, el 30 de abril pasado, las autoridades dominicanas y estadounidenses celebraron la conferencia internacional sobre drogas sintéticas ilícitas.

La Embajada de Estados Unidos en el país elogió la respuesta del gobierno dominicano frente a estas amenazas.

Se anunciaron entrenamientos conjuntos con la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA) y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).

El objetivo: mejorar la capacidad estratégica para combatir y perseguir el tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas en el Caribe y Europa.

El 6 de febrero, Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, se reunió con el presidente Abinader en el Palacio Nacional. Hablaron de tierras raras, migración, crimen organizado y seguridad fronteriza.

Ambos gobiernos destacaron la necesidad de mantener una cooperación estrecha en temas regionales, especialmente ante la crisis en Haití, el país más pobre de la región.

Rubio también dejó claro el interés de Washington con el yacimiento de tierras raras en el país, un tema clave de esa reunión.