La escultura de Duarte: Un legado dominicano en Moscú

La escultura de Duarte: Un legado dominicano en Moscú

El busto de Juan Pablo Duarte, padre de la patria dominicana, se encuentra en la entrada de la Biblioteca Estatal de Literatura Extranjera en Moscú, Rusia. Este lugar es un centro cultural destacado que alberga más de 4.4 millones de libros en 140 idiomas y exhibe piezas relacionadas con la imprenta de Johannes Gutenberg.

A más de nueve mil kilómetros de distancia de Santo Domingo, se alza majestuoso el busto de Juan Pablo Duarte, el padre de la patria dominicana, en la entrada de la Biblioteca Estatal de Literatura Extranjera en Moscú, Rusia. Este emblemático lugar, que resguarda más de 4.4 millones de libros en 140 idiomas, es un centro cultural que deslumbra a los visitantes con su colección y su ambiente único.

El busto de Juan Pablo Duarte no pasa desapercibido en este espacio reservado para las figuras históricas y culturales más relevantes del mundo. Frente a uno de los edificios más singulares de Moscú, la biblioteca es un escenario donde la literatura y la cultura latinoamericana brillan con luz propia, en contraste con las tradiciones locales rusas.

Este monumento, un regalo del embajador dominicano Hans Dannenberg, es un testimonio tangible de la estrecha relación entre la República Dominicana y Rusia. El subdirector de la biblioteca, Miguel Palacio, de ascendencia colombiana, destaca la importancia de Dannenberg como un embajador clave en el fortalecimiento de los lazos entre ambos países, facilitando intercambios y gestiones para ciudadanos de ambas naciones.

El reconocimiento a la labor de Hans Dannenberg no se hizo esperar, recibiendo la insignia de honor “Por la Interacción” del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia antes de dejar su misión en Rusia para asumir un nuevo cargo en Canadá. Su contribución para fortalecer la cooperación ruso-dominicana fue celebrada durante una emotiva ceremonia en la que se destacó su compromiso y dedicación.

La Biblioteca Estatal de Literatura Extranjera, fundada en 1921 por la bibliotecóloga Margarita Ivanovna Rudomino, es un verdadero tesoro cultural en pleno corazón de Moscú. Lo que comenzó como una modesta colección neofilológica ha evolucionado hasta convertirse en la principal biblioteca rusa especializada en obras y documentos en diferentes idiomas, demostrando su relevancia en un mundo globalizado.