La importancia vital de las enfermeras: el mensaje del personal de enfermería del Cibao al detener sus actividades
En la región del Cibao, cientos de enfermeras y enfermeros realizaron un paro de 24 horas para exigir el pago de incentivos por antigüedad, nombramiento de nuevos técnicos, reclasificación de personal capacitado y mejores condiciones laborales. El paro, convocado por el gremio, es la segunda protesta en menos de un mes y busca detener las cancelaciones de personal que trabajó durante la pandemia de COVID-19. Ramón Rodríguez, secretario general de SINATRAE, afirmó que sin enfermeras no hay servicio, mientras Anairis Taveras de la Unión Nacional de los Servicios de Enfermería expresó preocupación por los despidos del personal considerado héroes durante la pandemia.
En la región del Cibao, el coraje y determinación de cientos de enfermeras y enfermeros se hizo notar en un paro de 24 horas en busca de justicia laboral. Con uniformes impecables y carteles en mano, estos héroes de batas blancas abandonaron temporalmente sus labores en hospitales y centros de salud en una poderosa muestra de unidad y exigencia de mejores condiciones laborales.
El paro, convocado por el gremio, es la segunda protesta en menos de un mes y tiene como objetivo principal asegurar el pago de incentivos por antigüedad, nombramiento de nuevos técnicos, reclasificación del personal capacitado y garantizar entornos laborales más óptimos. Ramón Rodríguez, secretario general de SINATRAE, enfatizó la importancia vital de las enfermeras para el funcionamiento de los servicios de salud, subrayando que “sin enfermeras, no hay servicio”.
En un emotivo llamado a la sensibilidad de las autoridades, Anairis Taveras de la Unión Nacional de los Servicios de Enfermería expresó su preocupación ante los despidos de personal que fue considerado como héroes durante la pandemia de COVID-19. La incertidumbre y la falta de respuestas han llevado a estas valientes profesionales a alzar su voz en busca de soluciones concretas y justas.
La manifestación no solo se limitó al Cibao, sino que también se extendió a la Línea Noroeste. En el hospital provincial Luis Morillo King de La Vega, la protesta tomó un giro conmovedor al simbolizarse con un ataúd, representando la desilusión y el desgaste de un sistema que no reconoce el invaluable aporte de quienes cuidan de la salud de la población.
La determinación de estas enfermeras y enfermeros es un recordatorio potente de la importancia de defender los derechos laborales y la dignidad de quienes están en la primera línea de atención. Su valentía y compromiso son un ejemplo de resistencia y lucha por un sistema de salud más justo y equitativo para todos. ¡Apoyemos a nuestros héroes de bata blanca en su búsqueda de un trato digno y justo en el ámbito laboral!
