La muerte de Nércida: una herida profunda
Catherine Melo, la mayor de seis hermanos, comparte con Listín Diario el dolor de perder a su madre en la tragedia de la discoteca Jet Set, donde falleció su madre, Nércida Anabel Melo Arias, el 8 de abril. A nueve meses del suceso, Catherine aún siente el profundo dolor de su pérdida. Nércida, una mujer carismática, es recordada con cariño por su familia y amigos.
Catherine Melo, la mayor de seis hermanos, comparte con Listín Diario el dolor de perder a su madre en la tragedia de la discoteca Jet Set, donde falleció su madre, Nércida Anabel Melo Arias, el 8 de abril. A nueve meses del suceso, Catherine aún siente el profundo dolor de su pérdida. Nércida, una mujer carismática, es recordada con cariño por su familia y amigos.
El dolor de perder a su madre es una herida imborrable que, a nueve meses de la tragedia, se mantiene abierta en Catherine Melo, quien vio el tiempo detenerse aquel fatídico 8 de abril, cuando el desplome del techo en la discoteca Jet Set Club no solo segó la vida de 236 personas, sino que le arrebató a Nércida Anabel Melo Arias, su progenitora.
Catherine, la mayor de seis hermanos, vive con el dolor de una despedida que no ocurrió y el sufrimiento de no poder volver a ver la sonrisa de quien sostenía su mundo.
Nércida es recordada por sus familiares, amigos y vecinos como una mujer carismática y su energía única serán de los recuerdos que permanecerán en sus memorias, aunque el 30 de noviembre de 2025 trajo consigo la memoria de que cumpliría 44 años y ya no está presente para disfrutarlo como solía hacerlo.
Desde las 5:00 de la mañana Nércida se despertaba para ir a su trabajo en un centro de recuperación de cirugías plásticas, para dar servicios de masajes, pero su verdadera meta no pudo materializarse, murió a tan solo meses de culminar su carrera de Enfermería en la Universidad del Caribe (Unicaribe).
“Salía de aquí a las 5:00 de la mañana y llegaba a las 6 o 7:00 de la noche”, recordó su hija, enfatizando que su madre era una persona humilde y con un amor genuino con las personas de su entorno.
Describiendo a su madre, Catherine dijo que era una mujer que iluminaba de luz los lugares donde llegaba por su serenidad y paz que transmitía.
Catherine residía en España desde hacía dos años y, aunque mantenía comunicación constante con ella por videollamada, mensajes de texto y compartiendo fotos y videos de momentos importantes, desde su partida no había abrazado a su progenitora.
“Hablábamos todos los días; ella me llamaba y, cuando yo no le ponía el mensaje de buenos días, ella me lo ponía a mí y me decía: ‘Linda, se te olvidó que tienes madre’”, contó con nostalgia.
Solía decirle a su madre que deseaba regresar a República Dominicana, pero Nércida le pedía que tenga paciencia, asegurándole que pronto se volverían a reunir. Nunca pensaron que ese momento no llegaría y ese abrazo de reencuentro se quedaría en los recuerdos de Catherine.
“Le pedí a Dios poder volver para estar con mi familia, porque al final yo siempre he dicho que mi mamá siempre ha sido mi única familia, pero no me imaginé que sería en esa circunstancia”, dijo con voz entrecortada y los ojos llorosos.
