Los Mets de Nueva York enfrentan su peor racha en casi 20 años
La situación para los Mets de Nueva York se ha vuelto crítica tras encajar su undécima derrota al hilo, igualando así su peor racha desde 2004. El más reciente revés ocurrió en el Wrigley Field, donde cayeron 2-1 ante los Chicago Cubs, en un juego que dejó al descubierto las debilidades del equipo.
El partido del domingo fue especialmente desgarrador para los Mets. Con una mínima ventaja en el noveno inning, el cerrador Devin Williams no pudo mantener el control, y un doble impulsor de Michael Conforto, exjugador del equipo neoyorquino, forzó las entradas extras. En ese escenario, el equipo volvió a demostrar sus carencias ofensivas, cediendo la victoria tras un elevado de sacrificio que selló el triunfo de los Cubs.
La escuadra bajo la dirección de Carlos Mendoza se encuentra en un momento de incertidumbre, especialmente por su falta de efectividad al bate y la debilidad en momentos cruciales. Durante esta serie de derrotas, el cuerpo de lanzadores ha mostrado una efectividad elevada, mientras que la ofensiva ha sido insuficiente; en nueve de los últimos once partidos, el equipo no ha superado las dos carreras, un dato preocupante para sus aspiraciones en las Grandes Ligas.
Aunque la temporada todavía tiene camino por recorrer, la presión es palpable. La directiva, liderada por David Stearns, había realizado movimientos ambiciosos en la temporada baja con la mira puesta en la Serie Mundial. Sin embargo, el actual desempeño del equipo está lejos de esas expectativas, y la urgencia por revertir esta tendencia es cada vez más apremiante.
Históricamente, solo tres equipos han logrado llegar a la postemporada luego de perder once partidos consecutivos en una misma temporada. Los Mets, ahora con un registro de 7-15, necesitan una respuesta inmediata para evitar que su temporada se descarrile sin remedio.
