Lula y Sánchez fortalecen lazos en cumbre progresista en Barcelona
Barcelona, España.– El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, arribó este viernes a España para una visita oficial de dos días, durante la cual se reunió con el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez. Este encuentro precede a una conferencia ampliada con otros líderes, en su mayoría de países pequeños y medianos, para discutir el futuro del orden democrático y el auge de la extrema derecha populista.
Pedro Sánchez enfatizó la importancia de trabajar unidos por la paz y reforzar el multilateralismo. “Queremos cerrar heridas y curarlas, no abrir nuevas”, expresó Sánchez a los medios. En consonancia, el gobierno español ha decidido cerrar su espacio aéreo a los aviones estadounidenses involucrados en el conflicto con Irán y ha prohibido el uso de sus bases militares para operaciones relacionadas con esta guerra.
Lula, por su parte, manifestó su solidaridad con el papa León XIV, luego de las críticas de Donald Trump tras la condena del pontífice a la guerra contra Irán. Tanto Lula como Sánchez han mantenido su popularidad defendiendo acuerdos multilaterales y derechos humanos, en oposición a figuras como Trump y el argentino Javier Milei.
El encuentro, que tuvo lugar en un antiguo palacio real de Barcelona, culminó con la firma de 15 acuerdos entre Brasil y España, abarcando desde comercio hasta conexiones satelitales. El sábado, Lula y Sánchez continuarán las conversaciones con otros líderes en un centro de conferencias en Barcelona, debatiendo sobre cómo la democracia debe aportar beneficios reales a la ciudadanía.
La IV Reunión en Defensa de la Democracia, impulsada por Brasil y España, tiene como objetivo intercambiar ideas para combatir el extremismo y la desinformación que amenazan la democracia participativa. Participantes destacados incluyen al presidente del Consejo Europeo, António Costa; la presidenta de México, Claudia Sheinbaum; el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa; y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, entre otros líderes globales. Según Lula, la creciente participación en esta cumbre indica un cambio en favor de las políticas progresistas y de centro.
