Maltrato constante: Joven asesina a su pareja en Guachupita
José Luis Biloria de Jesús, de 29 años, acabó con la vida de Elianni Rodríguez Puello, de 21 años, el viernes por la mañana en Guachupita, Distrito Nacional. La joven había sido aconsejada por familiares y vecinos a terminar la relación debido a los maltratos de Biloria. Los ataques eran habituales y presenciados por todos en la comunidad.
José Luis Biloria de Jesús, de 29 años, puso fin a la vida de Elianni Rodríguez Puello, de 21 años, en una trágica mañana en Guachupita, Distrito Nacional. Esta joven había sido aconsejada en numerosas ocasiones por sus familiares y vecinos a romper la relación debido a los abusos que sufría a manos de Biloria. Los constantes ataques eran una dura realidad presenciada por todos en la comunidad.
El viernes a las 7:00 de la mañana, en el sector de Guachupita, José Luis Biloria de Jesús, de 29 años, acabó con la vida de Elianni Rodríguez Puello, de 21 años, con quien tenía un hijo. Los cercanos a la joven le habían instado a dejar la relación debido a las peleas y maltratos que le infringía Luis Biloria.
Los testimonios de familiares revelan la triste realidad de violencia que vivía la joven. A pesar de los moretones y golpes, los consejos de sus seres queridos no lograron detener la tragedia. Los conflictos eran una rutina en la vida de la pareja, presenciados por todos en la vecindad.
Los vecinos y familiares no desconocían los actos de violencia de Biloria, que se repetían con frecuencia. Incluso, se relata cómo llegaba a asfixiar a Elianni frente a los niños. La joven expresaba su descontento por la situación, mencionando que no le permitían salir de la casa.
La relación entre Biloria de Jesús y la fallecida comenzó cuando ella tenía tan solo 17 años. La escena del crimen, ubicada en un lugar conocido como “jarro sucio”, era desgarradora, con prendas y zapatos infantiles manchados de sangre, recordando a una escena de película de terror.
Tras el fatal desenlace, Rodríguez Puello intentó quitarse la vida con un corte en el cuello, pero la intervención oportuna de la Policía Nacional evitó una nueva tragedia. Actualmente, recibe atención médica en el hospital Moscoso Puello.
Los familiares de la víctima claman por justicia ante este acto de abuso. Mientras su cuerpo era trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), las lágrimas y la indignación se apoderaron del lugar.
