Millones en 16 países, incluido Haití, en riesgo de hambruna según la ONU

Millones en 16 países, incluido Haití, en riesgo de hambruna según la ONU

Dos agencias de la ONU, la FAO y el PMA, alertaron sobre el riesgo de hambruna en 16 lugares del mundo debido a la inseguridad alimentaria. Con 295.3 millones de personas sufriendo hambre aguda el año pasado, 1.9 millones estaban al borde de la hambruna. Conflictos, crisis económicas, clima extremo y falta de fondos agravan la situación.

Dos agencias de la ONU, la FAO y el PMA, han emitido una advertencia sobre el riesgo inminente de hambruna en 16 regiones del mundo debido a la inseguridad alimentaria. El año pasado, 295.3 millones de personas padecieron hambre aguda, y de ellas 1.9 millones se encontraban al borde de la hambruna. Este escenario se agrava debido a conflictos, crisis económicas, fenómenos climáticos extremos y la falta de financiación.

La FAO y el PMA han destacado que la inseguridad alimentaria grave está profundizándose en estos 16 puntos críticos, poniendo a millones de personas en riesgo de hambruna o inanición. Se ha mencionado que los conflictos, las crisis económicas, el clima extremo y la escasez de fondos agravan aún más esta situación ya de por sí difícil.

En seis países, entre ellos Haití, Malí, Palestina, Sudán del Sur, Sudán y Yemen, la población está enfrentando un peligro inminente de hambruna catastrófica. Otros seis países, como Afganistán, República Democrática del Congo, Birmania, Nigeria, Somalia y Siria, son catalogados como de “muy alta preocupación”.

Además, se suman Burkina Faso, Chad, Kenia y la situación de los refugiados rohingyas en Bangladesh, tras huir de Birmania. El informe destaca que en catorce de los 16 puntos críticos identificados, el conflicto y la violencia son los principales factores impulsadores del hambre.

Hasta octubre de 2025, solo se habían recaudado 10.500 millones de dólares de los 29.000 millones necesarios para apoyar a las personas en mayor riesgo. Esta falta de fondos está afectando gravemente la respuesta de emergencia, obligando a reducir las raciones y limitando el acceso a los alimentos para los grupos más vulnerables.

Por consiguiente, el director general de la FAO, Qu Dongyu, ha subrayado la importancia de los sistemas de alerta temprana para actuar con prontitud. Ha enfatizado que es crucial pasar de reaccionar ante crisis a prevenirlas, ya que la prevención de la hambruna no solo es un deber moral, sino también una inversión inteligente en la paz y la estabilidad a largo plazo.