Monseñor Francisco Ozoria suspendido por mala administración

Monseñor Francisco Ozoria suspendido por mala administración

El arzobispo de Santo Domingo, Francisco Ozoria Acosta, fue suspendido por la Santa Sede debido a presuntas irregularidades en la administración del patrimonio diocesano. La suspensión se efectuó tras la toma de posesión del cargo por el nuevo Arzobispo Coadjutor. Ozoria Acosta señaló que nunca fue advertido previamente. El nuevo arzobispo coadjutor tendrá facultades especiales en la gestión económica y financiera, así como en el manejo del clero y del personal eclesiástico.

El arzobispo de Santo Domingo, Francisco Ozoria Acosta, ha sido suspendido por la Santa Sede debido a presuntas irregularidades en la administración del patrimonio diocesano. Esta noticia ha causado revuelo en la comunidad religiosa y en la opinión pública.

Tras concluir una reunión con el presidente Luis Abinader, Ozoria Acosta expresó su sorpresa al ser suspendido por la Santa Sede por lo que él considera una mala administración del patrimonio diocesano en aspectos económicos y financieros, así como en el manejo del personal eclesiástico.

El arzobispo señaló que nunca recibió advertencias previas sobre esta suspensión, la cual se hizo efectiva a partir de la toma de posesión del cargo por parte del nuevo Arzobispo Coadjutor, quien ahora tendrá atribuciones especiales en la gestión económica y financiera, así como en el manejo del clero y del personal eclesiástico.

A pesar de mantener el título de “Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo”, Ozoria Acosta ha perdido la potestad de gobierno. En una carta a sus amigos, expresó su descontento por esta situación, pero también manifestó su amor y fidelidad a la Iglesia, aceptando la decisión con obediencia.

Con una trayectoria de 47 años como sacerdote y 28 años como obispo, el arzobispo destaca su servicio a la Iglesia con fidelidad y obediencia. Aunque la suspensión ha sido un golpe duro para él, se muestra agradecido por haber cumplido con su deber de enseñar y santificar durante su ministerio sacerdotal.

Esta noticia nos recuerda que incluso en las instituciones más veneradas, como la Iglesia, pueden surgir desafíos y dificultades. La transparencia y la responsabilidad en la administración de los recursos y en el manejo del personal son fundamentales en cualquier organización, incluso en la Iglesia.