Moteles en Brasil se adaptan para recibir la COP30
Yorann Costa, gerente del Motel Secreto, ha adaptado su establecimiento para recibir delegaciones extranjeras. El motel cuenta con 33 habitaciones, desde simples hasta suites con jacuzzi y sauna. Situado cerca de la COP30, pretende alquilar todo el lugar a una delegación extranjera para mayor comodidad. Para adaptarse, ha eliminado elementos explícitos de las habitaciones como sillas eróticas y cuadros de desnudos.
Yorann Costa, el emprendedor detrás del Motel Secreto, ha dado un giro inesperado a su negocio. En lugar de ser un lugar discreto para encuentros amorosos, ahora se prepara para recibir delegaciones extranjeras. Con 33 habitaciones que van desde simples hasta lujosas suites con jacuzzi y sauna, el motel se encuentra estratégicamente cerca de la COP30.
Costa tiene un objetivo claro: alquilar todo el establecimiento a una delegación extranjera para brindarles la máxima comodidad. Para lograrlo, ha tenido que hacer algunos ajustes, como eliminar elementos explícitos de las habitaciones, como sillas eróticas y cuadros de desnudos, para adaptarse a las necesidades de sus nuevos huéspedes.
El gerente explica que la señalización en las habitaciones es clave para indicar disponibilidad, una luz verde significa que está libre y si parpadea, que está ocupada. Además, Costa ha optado por ofrecer un paquete completo del motel en lugar de lidiar con múltiples reservas individuales, simplificando así el proceso tanto para él como para los huéspedes.
A pesar de sus esfuerzos, Costa aún no ha logrado atraer clientes interesados en su propuesta, a diferencia de su colega del norte de Europa que sí ha alquilado su propiedad a una delegación. Esta situación deja en evidencia la falta de interés o quizás la discriminación que enfrenta Costa en su intento por diversificar su clientela.
La competencia por alojamientos durante eventos importantes como la COP30 ha llevado a una serie de cambios en el sector. Propietarios como Alberto Braga han tenido que adaptarse repintando fachadas, cambiando nombres e invirtiendo sumas significativas de dinero para cumplir con los nuevos requisitos.
En medio de estas transformaciones, las agencias inmobiliarias están ganando terreno al ofrecer contratos de alquiler que brindan mayor seguridad a los huéspedes y propietarios por igual. Lucas Bombonato, quien gestiona una plataforma de alojamiento para la COP30, ha observado un aumento en la demanda con habitaciones que comienzan en $200 la noche, un precio subvencionado para algunas delegaciones.
Después de meses de controversias sobre la falta de alojamiento y los altos precios, los organizadores esperan finalmente poder enfocarse en lo realmente importante: las negociaciones sobre el clima.
