Padre de Adael Amador empeñaba objetos para financiar su carrera deportiva

Padre de Adael Amador empeñaba objetos para financiar su carrera deportiva

Adael Amador, campocorto de las Águilas Cibaeñas, narra su difícil comienzo de vida al nacer prematuro a los siete meses de gestación. Los médicos no tenían muchas esperanzas de que sobreviviera o se desarrollara normalmente. A pesar de los pronósticos, Amador afirma que su historia es triste pero que fue por un propósito divino.

Adael Amador, el talentoso campocorto de las Águilas Cibaeñas, tiene una historia de vida que parece sacada de una película. Nacido prematuramente a las siete meses de gestación, los médicos no eran muy optimistas sobre su supervivencia. Sin embargo, contra todo pronóstico, Adael ha logrado convertir su vida en un testimonio de determinación y fe.

Desde su nacimiento, Adael tuvo que enfrentar desafíos que pocos pueden imaginar. Su frágil inicio en este mundo no fue un obstáculo para su determinación y amor por el béisbol, que desde pequeño se convirtió en su pasión y vía de escape.

La infancia de Adael estuvo marcada por la lucha de sus padres para brindarle lo mejor, a pesar de las dificultades económicas. Su padre, Plácido Amador, se convirtió en su héroe, sacrificando todo para que Adael pudiera seguir su sueño de jugar béisbol. Este apoyo incondicional de su familia fue el motor que impulsó a Adael a luchar por sus metas.

El sueño de Adael de llegar a las Grandes Ligas se hizo realidad cuando firmó con los Rockies de Colorado en 2019, con un bono de 1.5 millones de dólares. Este logro no solo significó el cumplimiento de su sueño, sino también la oportunidad de retribuir el sacrificio de su familia.

Su debut en las Grandes Ligas en 2024 con los Rockies fue el comienzo de una prometedora carrera en la que ha demostrado su valía como jugador. A pesar de los altibajos, Adael se ha consolidado como una pieza clave en el equipo, mostrando su pasión por el juego y su determinación para superar cualquier obstáculo que se le presente.

Además, su participación con las Águilas Cibaeñas en Lidom demuestra su compromiso con sus raíces y su amor por el béisbol dominicano. Aunque los resultados en la temporada no hayan sido los esperados, Adael sigue demostrando su talento y dedicación en cada juego.

Para Adael, el béisbol va más allá de un deporte, es una pasión que le ha permitido superar adversidades y cumplir sus sueños. Su historia inspiradora es un recordatorio de que con determinación, fe y apoyo familiar, cualquier sueño es alcanzable.