Plan Vial Resiliente al Cambio Climático en la República Dominicana
En las últimas semanas, la República Dominicana ha sido afectada por intensas lluvias debido a la tormenta tropical Melissa, causando inundaciones, desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra en provincias como el Sur, Suroeste y Gran Santo Domingo, afectando la movilidad en 14 provincias.
Ante esta situación, el gobierno declaró Emergencia Nacional mediante el Decreto 627-25 para disponer de recursos de manera ágil y enfrentar la crisis sin seguir los procedimientos habituales de compras y contrataciones.
Las lluvias han dañado las vías, generando preocupaciones sobre la seguridad vial y la deficiencia del sistema de drenaje nacional, además de afectar otros aspectos críticos como la alimentación y la salud de la población.
En las últimas semanas, la República Dominicana ha sido golpeada por fuertes lluvias provocadas por la tormenta tropical Melissa, lo que ha desencadenado inundaciones, desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra en varias provincias, entre ellas el Sur, Suroeste y el Gran Santo Domingo, afectando la movilidad en un total de 14 provincias.
Ante esta situación crítica, el gobierno ha tomado medidas declarando la Emergencia Nacional a través del Decreto 627-25, lo que le permite acceder a recursos de manera más ágil para hacer frente a la crisis, sin tener que seguir los procedimientos habituales de compras y contrataciones.
Las intensas lluvias han causado estragos en las carreteras, generando preocupaciones relacionadas con la seguridad vial y la deficiencia del sistema de drenaje nacional, además de afectar aspectos vitales como la alimentación y la salud de la población.
El colapso del drenaje pluvial y sanitario ha agravado la inseguridad vial en el país. Las condiciones de las vías han empeorado, creando baches que dañan los vehículos y obligan a los conductores a maniobras evasivas, aumentando el riesgo de accidentes y congestionamientos viales.
La combinación de lluvias intensas, vientos fuertes y acumulación de agua eleva la tensión al volante y la probabilidad de choques en cadena, situaciones que no suelen ser abordadas de manera efectiva por las autoridades, lo que tiene un impacto significativo en la población.
La falta de mantenimiento adecuado de la infraestructura vial ha hecho que las carreteras sean resbaladizas y más propensas a sufrir fallos estructurales, afectando especialmente a los vehículos pesados y aumentando los tiempos de respuesta en situaciones de emergencia.
Es crucial cuestionar el papel de las instituciones nacionales en la prevención de riesgos viales, ya que la falta de políticas preventivas agrava las crisis en lugar de mitigarlas, sin abordar de manera efectiva los riesgos climáticos asociados.
A nivel estatal, se echa en falta una mayor proactividad y liderazgo en la implementación de políticas de prevención, lo que deja a la población vulnerable durante eventos climáticos extremos como los recientes.
La ausencia de protocolos específicos para hacer frente a situaciones de lluvias intensas y la falta de regulaciones para transportistas durante alertas meteorológicas son aspectos que contrastan con los esfuerzos globales promovidos por organizaciones como la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres, que subrayan la importancia de invertir en la resiliencia ante fenómenos naturales.
Es fundamental que las autoridades implementen un “Plan Vial Resiliente al Clima para la República Dominicana” integrado en el Plan Estratégico Nacional de Seguridad Vial 2025-2030, con un presupuesto asignado para garantizar su efectiva ejecución y proteger a la población de futuras crisis derivadas de eventos climáticos extremos.
