Posibles riesgos en la presa de Monte Grande: una amenaza latente para la región.
La presa de Monte Grande, ubicada entre las provincias de Azua y Barahona, ha sido exigida por el Suroeste durante más de 50 años. El ingeniero Leonardo Mercedes mencionó en el programa “A Media Mañana” que la presa, que una vez fue vista como una esperanza de progreso, ahora se considera una amenaza para la región. El gobierno ordenó al Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) investigar las denuncias de vicios de construcción y riesgos, con el apoyo de un panel internacional de especialistas y visitas de inspección a la obra, tras recibir múltiples informes sobre defectos en la construcción de la presa.
La presa de Monte Grande, una obra largamente solicitada en el Suroeste durante más de cinco décadas, prometía ser un símbolo de progreso para la región. Sin embargo, hoy en día, se ha convertido en una preocupación debido a posibles defectos de construcción que podrían representar una amenaza para la zona.
El ingeniero Leonardo Mercedes, en una reciente entrevista en el programa “A Media Mañana”, expresó su satisfacción al informar que el gobierno ha ordenado una exhaustiva investigación, llevada a cabo por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) con el respaldo de un panel internacional de expertos. Esta medida se tomó tras recibir informes sobre posibles fallos en la construcción de la presa.
Según Mercedes, los defectos identificados no solo ponen en peligro la estabilidad de la infraestructura, sino que también representan una amenaza para las comunidades que viven aguas abajo de la presa. La región Enriquillo, donde se ubica la presa, ha sido identificada como una de las más vulnerables en términos de riesgo sísmico en el país.
En una carta enviada a las autoridades pertinentes en julio de 2025, se alertó sobre la acumulación de agua en la presa sin las conexiones necesarias, lo que ha generado un aumento en la presión hidráulica. Además, se mencionó que la falla de Enriquillo ha provocado una fractura tectónica que ha dado lugar a una depresión de hasta 40 metros bajo el nivel del mar, formando la hoya del lago Enriquillo.
El compromiso del presidente y su gobierno de investigar a fondo los posibles vicios de construcción en la presa ha sido respaldado por la formación de un equipo externo compuesto por geólogos, ingenieros hidráulicos y expertos en seguridad estructural. Este equipo tiene la responsabilidad de evaluar los riesgos y proponer correcciones técnicas necesarias.
Recientemente, se llevó a cabo una visita de inspección encabezada por autoridades relevantes con el objetivo de verificar los puntos críticos de la presa denunciados por la Coalición Enriquillo (CE). Esta acción es parte de los esfuerzos para garantizar la seguridad de la infraestructura y la protección de las comunidades cercanas.
En resumen, la presa de Monte Grande, que en un principio fue vista como una fuente de esperanza y progreso para la región, ahora se encuentra en el centro de una investigación para corregir posibles fallos en su construcción y asegurar su funcionamiento seguro y eficiente para el bienestar de todos los involucrados.
