Procesión del Día de las Mercedes: Reflexión sobre los problemas sociales en el Distrito Nacional

Procesión del Día de las Mercedes: Reflexión sobre los problemas sociales en el Distrito Nacional

El párroco Eduard Figueroa expone problemas que afectan a los sectores de la zona norte del Distrito NacionalRaúl Asensio

El párroco Eduard Figueroa lideró una procesión en el Día de Nuestra Señora de las Mercedes, en la que los feligreses católicos denunciaron la difícil situación de sus comunidades en el sector norte del Distrito Nacional.

La marcha partió desde La Ciénega, Domingo Savio y Los Gandules hasta Guachupita, donde miembros de las parroquias San Ignacio de Loyola y Domingo Savio se unieron para protestar.

El objetivo de la marcha, según Figueroa, es que la virgen “libere al pueblo dominicano de las ataduras sociales” que generan limitaciones y carencias en los barrios de Santo Domingo.

El Listín Diario ha informado sobre las situaciones que enfrenta este sector, incluyendo problemas como la falta de recolección de basura y deficiencias en la obtención de servicios básicos.

El párroco Eduard Figueroa encabezó una emotiva procesión en honor a Nuestra Señora de las Mercedes, donde los fieles católicos levantaron su voz para denunciar las dificultades que enfrentan en el sector norte de Santo Domingo.

Desde las calles de La Ciénega, Domingo Savio y Los Gandules hasta Guachupita, la comunidad de las parroquias San Ignacio de Loyola y Domingo Savio se unió en un acto de protesta conmovedor.

En medio de la marcha, Figueroa expresó el anhelo de que la virgen interceda para liberar al pueblo dominicano de las ataduras sociales que limitan y afectan a los barrios de la capital.

Los reportes del Listín Diario han reflejado las duras realidades que enfrenta esta zona, desde problemas con la recolección de basura hasta deficiencias en servicios esenciales.

Los vecinos de Guachupita viven entre desafíos diarios, con sistemas de drenaje dañados que provocan inundaciones de aguas residuales y olores fétidos que afectan la salud de la comunidad, especialmente de niños y ancianos.

Ante esta situación, la comunidad clamó a las autoridades locales, exigiendo soluciones urgentes por parte del ayuntamiento del Distrito Nacional y la CAASD.

El llamado del párroco Figueroa también se extendió al Ministerio de Educación, solicitando la construcción de más escuelas para dar respuesta al creciente número de niños en La Ciénega, Guachupita y Domingo Savio, donde la demanda educativa supera la capacidad actual de los centros existentes.

Esta movilización no solo fue un acto de fe, sino un grito de esperanza y unidad en busca de mejoras tangibles para una comunidad que merece vivir en condiciones dignas y seguras.