Rediseñando el sistema eléctrico: clave para la competitividad nacional

Rediseñando el sistema eléctrico: clave para la competitividad nacional

Cada vez que Rosa, residente de Los Alcarrizos, enfrenta la suspensión repentina del servicio eléctrico mientras ayuda a sus hijos con sus tareas, se hace evidente la fragilidad del sistema energético nacional. Esta situación, que se repite en hogares y empresas, afecta a toda la sociedad dominicana.

En la zona industrial de Herrera, una empresa de manufactura debe detener su producción por una interrupción eléctrica inesperada. Esto no solo retrasa la entrega de productos a clientes internacionales, sino que incrementa los costos operativos debido al uso de generadores de diésel. La inestabilidad del suministro eléctrico es un desafío que el país debe afrontar para mejorar su competitividad.

El impacto económico de las fallas eléctricas es significativo. Sectores clave como la manufactura, el turismo y la agroindustria destinan entre el 15% y el 25% de sus costos operativos a energía y sus sustitutos, lo que coloca a las tarifas industriales del país un 21% por encima del promedio regional. Mejorar la confiabilidad del sistema energético no solo es esencial para el desarrollo económico, sino también para la justicia social.

En este contexto, se propone un enfoque basado en tres pilares: Sostenibilidad, Seguridad y Soberanía energética. La sostenibilidad busca inversiones viables a largo plazo que permitan redirigir recursos públicos hacia otras áreas críticas; la seguridad se enfoca en garantizar un suministro continuo para satisfacer una demanda que crece rápidamente; y la soberanía energética busca reducir la dependencia de combustibles importados.

Para alcanzar estos objetivos, es fundamental una colaboración efectiva entre el Estado y el sector privado. La modernización de las redes de distribución, apoyada por financiamiento del Banco Mundial, y la instalación de medidores inteligentes son pasos cruciales hacia una mejor gestión del sector eléctrico, beneficiando tanto a las finanzas públicas como al servicio ofrecido a los usuarios.