Suecia prioriza el aprendizaje tradicional en las aulas para mejorar la alfabetización
El gobierno sueco ha decidido apostar nuevamente por herramientas educativas tradicionales, como libros y papel, en un intento por mejorar la alfabetización en las escuelas del país. Esta decisión ha suscitado críticas por parte de empresas tecnológicas y algunos educadores, quienes temen que la medida pueda afectar las perspectivas laborales de los estudiantes y potencialmente impactar la economía sueca.
En el instituto ubicado en Nacka, en las cercanías de Estocolmo, los estudiantes han comenzado a llevar de nuevo libros y materiales impresos junto con sus dispositivos electrónicos. Sophie, una estudiante de 18 años, comenta que su profesora ahora imprime todos los textos utilizados en clase, reemplazando las plataformas digitales con libros de texto en las lecciones de matemáticas.
Suecia, conocida por su liderazgo en habilidades digitales y emprendimiento tecnológico, introdujo computadoras portátiles en las aulas desde finales de los años 2000. Sin embargo, la actual coalición de derecha, que asumió el poder en 2022, está enfocando la educación hacia métodos más convencionales. Joar Forsell, portavoz de educación del Partido Liberal, ha expresado que se busca reducir al mínimo el uso de pantallas, especialmente en los niveles educativos más bajos.
El gobierno ha destinado más de 200 millones de dólares en subvenciones para mejorar la dotación de libros de texto y guías educativas. Además, desde 2025, ya no será obligatorio el uso de herramientas digitales en las escuelas infantiles, y se prohibirá el uso de teléfonos móviles en las escuelas para cualquier fin. Forsell sostiene que el aprendizaje basado en libros y escritura a mano es más efectivo para el desarrollo de habilidades de lectura y escritura.
Este cambio de enfoque surge tras una consulta en 2023 en la que participaron investigadores, docentes y organismos públicos. La doctora Sissela Nutley, neurocientífica del Instituto Karolinska, ha señalado que el uso excesivo de tecnología en las aulas puede distraer a los estudiantes y afectar su capacidad para procesar información.
