Tragedia en Baní: Muerte de hermanos de 13 y 19 años en incendio de vivienda
Dos hermanos de 13 y 19 años fallecieron en un incendio que destruyó su casa en Baní, el martes 3 de febrero. Las víctimas fueron identificadas como Lenny Castillo y Aneudy. El suceso ocurrió en el barrio Sagrado Corazón de Jesús, al norte de la ciudad. Diversas entidades de emergencia acudieron al lugar, incluyendo Bomberos, 911, Cruz Roja y la Policía Nacional. Los vecinos señalaron que el fuego fue tan intenso que no se pudo ayudar a las víctimas.
Dos hermanos, uno de 13 y otro de 19 años, perdieron trágicamente la vida en un incendio que arrasó su hogar en Baní el pasado martes 3 de febrero. Lenny Castillo y Aneudy, así se llamaban las jóvenes víctimas de este devastador suceso que conmocionó al barrio Sagrado Corazón de Jesús, al norte de la ciudad.
La noche fatídica, el fuego consumió la humilde vivienda de zinc y madera donde dormían los hermanos, dejando en cenizas todo a su paso. La comunidad local quedó consternada por la noticia, mientras las autoridades de emergencia como Bomberos, 911, Cruz Roja y la Policía Nacional se apresuraban a la escena del desastre.
El barrio, recientemente establecido en la periferia de la ciudad sureña, refleja las dificultades sociales y económicas que enfrentan muchas familias en áreas vulnerables. La tragedia sorprendió a los jóvenes mientras descansaban alrededor de las 5:00 de la madrugada, en un suceso que desafortunadamente no dio margen para poder salvar sus vidas.
La ausencia de sus padres en ese momento, quienes estaban en el hospital Nuestra Señora de Regla acompañando a un familiar enfermo, añadió un doloroso giro a la tragedia. Mientras tanto, las autoridades locales seguían investigando las causas del incendio para arrojar luz sobre lo sucedido.
El coronel Caro, jefe de los Bomberos de la zona, aseguró que están trabajando para esclarecer el origen del fuego y que pronto darán a conocer más detalles al respecto. La comunidad se encuentra consternada por la pérdida de estos dos jóvenes, en un recordatorio desgarrador de lo frágil que puede ser la vida en un instante inesperado.
