Trompita, la elefanta que desafía al tiempo: 65 años en Guatemala
La elefanta asiática Trompita del Zoológico Nacional La Aurora en la capital de Guatemala cumplió 65 años. Llegó al zoológico en 2008 tras ser rescatada de un circo local. Es el tercer ejemplar de su especie en el parque y es muy querida por el público. En su cumpleaños, recibió un pastel de frutas en un evento que destacó la gestión veterinaria especializada que requiere en su etapa de vejez.
La elefanta asiática Trompita del Zoológico Nacional La Aurora en la capital de Guatemala cumplió 65 años. Llegó al zoológico en 2008 tras ser rescatada de un circo local. Es el tercer ejemplar de su especie en el parque y es muy querida por el público. En su cumpleaños, recibió un pastel de frutas en un evento que destacó la gestión veterinaria especializada que requiere en su etapa de vejez.
Imagina a Trompita, la emblemática elefanta asiática, desafiando las estadísticas biológicas con sus más de 3,500 kilos en el corazón de la capital guatemalteca. Este sábado, celebró su 65 cumpleaños en el Zoológico Nacional La Aurora, convirtiéndose en un verdadero símbolo de longevidad que supera la esperanza de vida promedio de su especie en libertad.
Nacida alrededor de 1961, Trompita llegó al zoológico en 2008, rescatada de un circo local. Desde entonces, se ha convertido en uno de los animales más queridos del parque, ganándose el cariño de los visitantes y convirtiéndose en un verdadero icono.
El cumpleaños de Trompita no fue solo una celebración, fue un testimonio de la dedicación veterinaria especializada que requiere en su etapa de vejez. Con un “pastel” de frutas, el equipo del zoológico rindió homenaje a esta abuelita elefante, cuyos cuidados combinan ciencia y cariño.
Andrés Tello, nutricionista del parque, reveló que Trompita disfruta de una dieta diaria especial que incluye heno, frutas y un concentrado importado. Este elefante ha superado las expectativas de vida promedio en libertad, gracias a los cuidados profesionales que recibe en el zoológico.
Adriana Jiménez, encargada de bienestar animal, destacó la importancia del entrenamiento podal de Trompita, que garantiza su movilidad y el mantenimiento de su recinto adaptado para proteger su estructura ósea. A sus 65 años, Trompita es considerada una abuelita, lo que la hace merecedora de cuidados especiales y retos que la estimulen mentalmente.
Este evento no solo celebró a Trompita, también sirvió como una oportunidad para crear conciencia ambiental. Los expertos destacaron que el trabajo diario con Trompita busca fomentar conductas naturales y educar a la población sobre la importancia de preservar la fauna silvestre en peligro de extinción.
Con 3,500 kilos y en óptima condición física, Trompita es un testimonio viviente del éxito de los programas de cuidado profesional y conservación en cautiverio. ¡Feliz cumpleaños, Trompita!
