Una escuela inactiva durante 11 años se transforma en refugio para criminales

Una escuela inactiva durante 11 años se transforma en refugio para criminales

En la provincia La Vega, la directora del Centro Educativo profesora Mélida Lora, ubicado en Jeremías, mencionó que la escuela está en estado de hacinamiento. Con dos aulas divididas en ocho espacios, alberga a 121 estudiantes. La falta de baños adecuados afecta el desarrollo escolar. La construcción del nuevo edificio escolar está paralizada desde hace 11 años, convirtiéndose en un lugar para actos delictivos.

En la provincia de La Vega, la directora del Centro Educativo profesora Mélida Lora, situado en Jeremías, ha revelado una situación desafiante que enfrenta la escuela. Con solo dos aulas divididas en ocho espacios, esta institución educativa acoge a 121 estudiantes, lo que ha generado un estado de hacinamiento preocupante. La carencia de instalaciones sanitarias adecuadas está afectando negativamente el proceso de aprendizaje de los alumnos.

Rosa de la Cruz, la directora de este centro educativo, ha compartido con LISTIN DIARIO que la situación es crítica. La falta de espacio ha llevado a que siete de los ocho espacios disponibles se utilicen para impartir clases, mientras que el restante se ha convertido en una oficina para servicios psicológicos. Con solo dos baños disponibles para todo el personal docente y estudiantes, uno para mujeres y otro para hombres, se dificulta el desarrollo de una jornada escolar eficiente y esto repercute en el rendimiento tanto de los alumnos como de los profesores.

La construcción del nuevo edificio escolar, que lleva más de una década paralizada, se ha convertido en un lugar propicio para actividades delictivas. La falta de mantenimiento ha ocasionado un deterioro significativo en la estructura del edificio y la pérdida de materiales esenciales como pisos, bancos y equipamiento.

La comunidad educativa se encuentra descontenta con la sobrepoblación de estudiantes en un espacio tan reducido, muchos padres han manifestado su intención de retirar a sus hijos de la escuela ante esta situación. Mientras tanto, el centro educativo aguarda una respuesta definitiva sobre la reanudación de la obra.

La directora, en un intento por visibilizar la urgencia de la situación, ha expresado: “Nuestra necesidad no es un capricho. Estamos extremadamente incómodos aquí, la situación es insostenible”. Es evidente que se requiere una pronta intervención para mejorar las condiciones en las que se desarrolla la educación en este centro.